El presidente Barack Obama lamentó el jueves el fallo de la Corte Suprema que bloqueó su plan para los inmigrantes, diciendo que ello "nos aleja del país al que aspiramos ser". La corte, empatada 4-4, bloqueó el plan por el resto de la presidencia de Obama. Obama dijo que Estados Unidos ha sido un refugio en el mundo durante más de dos siglos, una nación diversa e influyente porque es una nación de inmigrantes.

La decisión de la corte bloquea el plan de Obama de proteger de la deportación a millones de inmigrantes en situación irregular, pero el presidente dijo que no modificará las prioridades de su gobierno.

Obama dijo que el gobierno seguirá utilizando sus recursos limitados para deportar gente que ha cometido un delito, y que la deportación de inmigrantes que no son criminales seguirá siendo de prioridad baja.

Con todo, la decisión es "desgarradora" para los inmigrantes que desean trabajar y contribuir a la economía, dijo.

Sin embargo, el presidente pronosticó que el sistema inmigratorio finalmente será reformado, y que no es cuestión de "si" sino de "cuándo".

Expresó la esperanza de que el presidente y Congreso que surjan de las elecciones de noviembre resolverán el problema en un sentido que refleje la bondad de los estadounidenses.

La virtual candidata demócrata Hillary Clinton, partidaria del plan de Obama, calificó el fallo de "inaceptable".

En una declaración emitida por su campaña, Clinton defendió la legalidad del plan del presidente. Sostuvo que es un recordatorio del "daño que causaría Donald Trump a las familias inmigrantes" y el "enorme daño" que provocan los senadores republicanos al negarse a tratar la postulación del juez Merrick Garland por el presidente para cubrir la vacante en la corte.

La iniciativa del presidente de proteger a millones de inmigrantes de ser deportados quedó frustrada el jueves debido a que la votación sobre el tema en la Corte Suprema quedó en un empate. Cuatro jueces votaron a favor del plan y otros cuatro votaron en contra. En concreto, la votación anula la iniciativa al menos durante la presidencia de Obama.

Una votación empatada no deja precedente pero deja en efecto la decisión del tribunal inferior. En este caso, el tribunal federal de apelaciones de Nueva Orleáns había dicho que el gobierno no tenía la autoridad de proteger a unos 4 millones de inmigrantes con la posibilidad de darles permisos de trabajo sin la aprobación del Congreso.

Texas lideró un grupo de 26 estados con gobiernos republicanos que demandaron al gobierno federal en torno a la iniciativa anunciada en noviembre de 2014. Los republicanos en el Congreso también apoyaron la demanda de los estados.

La iniciativa incluye protecciones a padres de niños que están legalmente en el país y una ampliación del programa que ampara a gente que fue traída al país cuando eran menores. Obama decidió aprobar el plan luego que los republicanos obtuvieron el control del Senado en las elecciones legislativas de 2014 y disminuyeron aún más las probabilidades ya remotas, de que el legislativo apruebe una reforma migratoria.

El Senado aprobó una amplia reforma migratoria, con respaldo demócrata y republicano, en 2013, pero la medida quedó atascada en la Cámara de Representantes controlado por los republicanos.

Poco después de que Obama anunció su iniciativa, los estados acudieron a los tribunales.

La demanda fue evaluada por el juez Andrew Hanen de Brownsville, Texas. Hanen ya antes había criticado al gobierno por no hacer cumplir las normas migratorias. El juez se declaró a favor de la demanda de los estados, con lo que la iniciativa quedó bloqueada. El Tribunal Federal de Apelaciones de Quinto Circuito también se puso de lado de los demandantes y el Departamento de Justicia apeló rápidamente a la Corte Suprema para que el caso pueda ser decidido en este período.