Durante la sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), llevada a cabo este jueves en Washington, el representante de Nicaragua ante ese organismo, Luis Alvarado volvió a reiterar el respaldo al dialogo en la República Bolivariana de Venezuela, entre el gobierno y la oposición, haciendo un llamado a no votar por el orden del día de la sesión.

La Canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, instó al plenario a rechazar el orden del día, solicitud que fue respaldada por el Gobierno de Nicaragua estableciendo que la solicitud de la Carta Democrática planteada por el secretario general Luis Almagro, que se espera pronto ponga su renuncia al organismo, era inadmisible para los estados soberanos del hemisferio.

“Ésta solicitud es improcedente ya que no está facultado (secretario general) para realizarla y tampoco cuenta con la anuencia del estado concernido. Ésta solicitud carece de objeto al ya haber considerado el Consejo Permanente una declaración sobre este tema el primero de junio de 2016, de apoyo al dialogo y a la labor de los ex presidentes Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos”, declaró el delegado nicaragüense.

Alvarado afirmó que es de mucha preocupación las acciones abusivas y la extralimitación de las funciones del secretario general Luis Almagro, dado que su actuación es violatoria de la Carta de la OEA, de la ONU, de la propia Carta Democrática Interamericana al pretender suplantar a los estados soberanos representados en ese organismo.

“Él es un funcionario administrativo supeditado a los estados, (y) es una actitud inamistosa en subordinación y amotinamiento en contra de los dueños de esta organización”, señaló el diplomático nicaragüense.

Indicó que ninguna de las disposiciones de la Carta de la OEA autoriza a la organización a intervenir en los asuntos de la jurisdicción interna de los estados miembro, mucho menos con sedes prerrogativas excepcionales a los funcionarios administrativos de la misma y que hacer lo contrario sería caer en la anarquía, la violación de todos los instrumentos interamericanos, irrespeto a la soberanía de los estados y confabular a la OEA en los planes golpistas en contra de Venezuela. 

Un rechazo a la maniobra injerencista de la OEA

El representante de Nicaragua ante este organismo, dejó sentada la posición del Gobierno de la República de Nicaragua en rechazo y condena a la maniobra injerencista de la OEA y su secretaría general, en la que se escribe una página más de la historia de intervenciones de esa organización afectando la paz y la seguridad regional obtenida con mucho sacrificio por los pueblos de América Latina y el Caribe.

Aseguró que durante la sesión extraordinaria de la OEA se violaron los principios de buena fe entre los estados, el respeto a la soberanía de los mismos y la no injerencia en sus asuntos internos, sentando un precedente perverso contra el derecho soberano de los estados del hemisferio y una acción perniciosa para la supervivencia de la misma.

“Esta sanción injerencista y retrograda de la OEA se está dando el día de hoy mientras se da un paso más en la lucha por la paz en Colombia, de la que nos congratulamos. Se trata de un paso más en la lucha de este hermano pueblo después de una larga guerra con miles de muertos y lo paradójico del doble rasero de esta organización es que la OEA nunca ha violentado la soberanía de Colombia a como se ha hecho hoy con la República Bolivariana de Venezuela”, apuntó Alvarado.

El Embajador nicaragüense declaró que Nicaragua condena firmemente esa acción injerencista en contra de Venezuela, que se dirige a golpear el proceso impulsado por UNASUR y los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero, Leonel Fernández y Martín Torrijos, dado que se trata de desconocer las autoridades legítimamente constituidas, lo que equivale a propiciar un golpe de estado en el seno de una organización que no goza de credibilidad, de imparcialidad y que por el contrario se ha embarcado en las acciones conspirativas para derrocar a un gobierno legitimo miembro de la OEA.