Aracely Mercado es una de las miles de protagonistas del programa Plan Techo, el cual está siendo entregado a las familias de Tonalá, Chinandega y con el cual están mejorando las condiciones de sus viviendas, luego de que sufrieran algunos daños producto del terremoto registrado el pasado 9 de junio.

A pesar del temor que persiste en algunas familias debido a que es la primera vez viven una situación sísmica de esta naturaleza, el acompañamiento permanente brindado por el Gobierno ha generado confianza en las humildes familias que llegaron al cuadro de béisbol de la comunidad a recibir el zinc y lo necesario para mejorar las condiciones de sus hogares.

“Seguimos un tanto asustados porque las réplicas han seguido, sin embargo estamos sobrellevando la situación y enfrentándola con la ayuda de Dios y de nuestro gobierno, quien no nos ha dejado solos desde el primer momento. El techo de la casa se dañó porque estaba viejo pero ahora que me están entregando este nuevo zinc me siento muy contenta” manifestó Mercado.

La familia Mercado está compuesta por cuatro miembros, personas humildes y dedicados a la elaboración y venta de tortillas. Ellos aseguran que sólo con la asistencia del Gobierno les es posible mejorar la infraestructura de sus casas, tomando en cuenta los costos de los materiales.

“Nuestro Padre Celestial está usando al presidente Daniel Ortega para que nos ayude en este momento en el que estamos pasando algo no antes vivido” refirió.

Así mismo el resto de familias de Tonalá afirman que de no ser por la voluntad política del Gobierno de garantizar la seguridad de cada uno de ellos, tendrían que enfrentar la situación con dificultad e inseguridad, sin embargo, cada vez que se registran las réplicas los miembros del gabinete y las autoridades locales les asisten.

“Dios sabe lo que hace y realmente que a mis casi 85 años estoy siendo testigo de los beneficios que nos está brindando nuestro gobierno, es indescriptible el sentimiento que llevo dentro al ver la cantidad de apoyo que el gobierno nos está brindando, no hay cómo pagarle ese cariño que nos está brindando desde el momento que se dio el terremoto” destacó María Delia Alfaro.

“Nos estamos sintiendo acuerpados porque en cuanto tiembla llegan a mi casa a saber mi estado y lo mismo ocurre con los demás adultos mayores, los discapacitados y los niños. Nosotros estamos bendecidos con el gobierno porque ha sabido dar la cara en medio de las dificultades provocadas por la naturaleza” finalizó Alfaro.