Benjamín Dixon, Viceministro del Magfor, señaló que sabiendo que la citricultura es un rubro fundamental para el país, es necesario hablar de los problemas fitosanitarios, como el  Huanglongbing, que se puedan dar así como avanzar en la vigilancia epidemiológica en el terreno, aplicando medidas de cuarentenas para elevar y mantener el estatus sanitario del país.

“En este caso este taller está enmarcado  en esta enfermedad, al ser capacitados los compañeros técnicos y los productores y los viveristas, nos  va a enmarcar un proceso importante de avance  que nos va a permitir mejorar el sector”, dijo Dixon, al agregar que en el país actualmente se registran unas 21 hectáreas cultivadas con cítricos.

Dixon señaló que el taller se enmarca en el Plan de Producción Nacional, en la política de seguridad alimentaria y nutricional que impulsa el gobierno y en el fortalecimiento de la producción para generar una mayor productividad.

“En este  caso, con este problema fitosanitario en cítrico indica que al  hacer un manejo adecuado indicaría mayor  productividad en el campo. Al tener unas áreas mayores y  una producción esperada mejor,  indicaría un proceso muy importante  para el desarrollo y crecimiento de nuestro país”, aseguró.

El viceministro dio a conocer que del total de la producción nacional de cítricos, el 80% corresponde a naranjas, 10% a mandarinas y 7% a limones ácidos. Las zonas con mayor potencial y mejor producción están ubicadas en la IV región donde se cultivan unas 3 mil 600 hectáreas y Río San Juan con 6 mil 300 hectáreas.

Productores y viveristas interesados en el tema


Los productores y viveristas que participaron en el taller se mostraron muy interesados para conocer de primera mano los pormenores de la enfermedad para identificarla en sus cultivos.

Oscar Vásquez, productor de cítricos en la Concha, Masaya, comentó que “esta enfermedad todavía no hay una manera concreta  de combatirla, estamos en los pasos iniciales para que los productores aprendamos a identificarla”.

Aseguró que la educación es  principal para que los productores aprendan  a identificar los síntomas y podamos reportarla a las autoridades correspondientes para tomar acciones.

“Aquí nos enseñan métodos diagnósticos  y de esa manera cuando los pongamos en práctica veremos si la tenemos o no la tenemos (la enfermedad)”, explicó el productor.

Vásquez indicó que la citricultura ha venido creciendo en los últimos ya,  hay nuevas  plantaciones que se están desarrollando y los productores deben tomar las medidas necesarias para asegurar su inversión y la producción.

Por su parte el viverista  Javier Alemán, dijo que es importante saber identificar la enfermedad para evitar que la misma prolifere en sus viveros.

“Esto es importante porque podemos, ayudados con  los técnicos del Magfor, no seguir transmitiendo el problema que tenemos de la enfermedad. Es de vital importancia este esfuerzo entre viveristas, técnicos y productores”, opinó alemán.