“Cambiar Nicaragua es propiciar un modelo socioeconómico y cultural, de trabajo, que reúna a todos (…) Es la unidad la que fortalece las sendas de paz, seguridad y estabilidad, esas sendas donde vamos, poco a poco, mejorando la vida de todas las familias nicaragüenses”, expresó en una de sus recientes intervenciones la coordinadora del Consejo de Co­municación y Ciudadanía, Rosario Murillo.

Según Murillo, el mandato del actual gobierno nicaragüense, encabezado por el presidente Daniel Ortega, tiene como tesis trabajar de ma­nera conjunta para luchar contra la pobreza.

Nicaragua ha avanzado mucho desde el primer periodo presidencial de Daniel Ortega, en el 2007, gracias a proyectos económicos y sociales que le han permitido una mejoría en las condiciones de vida de sus habitantes.

Una de sus principales iniciativas fue la re­cu­peración de la gratuidad en la salud y la educación, lo que facilitó un mayor acceso a estos servicios para las familias.

En ese sentido, la nación centroamericana cuenta con el Plan de Desarrollo Humano 2012-2016, que establece 12 lineamientos con el objetivo de atender y desarrollar acciones para transformar de manera productiva y so­cial la nación.

Entre esos puntos se encuentran la reducción de la pobreza, la atención a la política exterior y el desarrollo integral de la costa Caribe.

Este año, se puso en práctica el Plan de Buen Gobierno 2016, documento que contempla las acciones y objetivos del Ejecutivo de Nica­ragua  para el actual calendario.

Con el lema Trabajando juntos como gran familia, incluye las metas trazadas en sectores esenciales como salud, educación, vivienda, con el objetivo de restituir los derechos de cada familia nicaragüense.

En el caso de la economía, el pasado año, el Banco Central del país latinoamericano estimó que el Producto Interno Bruto creció un 4,9 %, destacándose la construcción, los servicios financieros y el comercio entre los de mayor prosperidad.

Asimismo, las previsiones para este año son positivas, pues de acuerdo con el Balance Pre­li­minar de las Economías de América Latina y el Caribe 2015, elaborado por la Cepal, la economía nicaragüense crecerá un 4,3 %, muy por encima del 0,2 % proyectado para América Latina.

Un nuevo puente entre océanos

Uno de los grandes planes de la nación centroamericana es el Gran Canal Interoceánico, emprendido por Nicaragua y el Grupo HKND, de China que consiste en un proyecto de transporte marítimo y de comercio mundial en el Atlántico-Pacífico, con el propósito de ampliar y complementar el tráfico del Canal de Pana­má.

Asimismo, el plan de operaciones y los puertos se encuentran a cargo de uno de los consultores líderes marítimos a nivel internacional, el British Maritime Technology.

En la parte constructiva, el canal tendrá una vía húmeda de poco más de 270 kilómetros de longitud, de 230 a 280 metros de ancho y hasta 30,2 metros de profundidad.

Durante su construcción se tendrán en cuenta la necesidad de mitigar los efectos del cambio climático, la reforestación masiva, la biodiversidad y la recuperación de fuentes de agua.

El costo estimado de la obra es de 50 000 millones de dólares, y el gobierno nicaragüense espera que tras su terminación se duplique su PIB.

Gracias a ello, se generarán alrededor de 50 000 empleos y se prevé un aumento en la demanda de producciones nacionales, y una mejoría en las condiciones de vida de las comunidades del área.

El inicio de la obra está previsto para fines del 2016, y entraría en operación cinco años después.

Daniel, el Candidato del Pueblo

El próximo 6 de noviembre se celebrarán las elecciones presidenciales en Nicaragua, y por unanimidad durante el VI Congreso San­di­nista Nacional fue elegido recientemente el man­datario Daniel Ortega como candidato por el Frente Sandinista de Liberación Na­cio­nal (FSLN).

En la instancia se aprobó además facultar a Daniel Ortega para escoger y designar su compañero, dar continuidad a la polí­tica de alian­za, y definir el listado de candidatos ante la Asamblea Na­cio­nal y el Parlamento Centroame­­ri­cano, según La Voz del Sandinismo.

Esta representa la séptima ocasión en la que ese partido de izquierda propone a Daniel Or­te­ga para ocupar la presidencia.

Una reciente encuesta de M&R Consultores reveló que el mandatario nicaragüense posee un 77,6 % de aceptación entre la población de su país, y que el FSLN cuenta con un 63,7 % de intención de votos de cara a las presidenciales.