Familiares buscan hoy con sus propias manos a colombianos sepultados por el alud del pasado 9 de junio en la vía Medellín-Quibdó, ante la ausencia de rescatistas, afirmó el diario El Tiempo.

Hasta la fecha fueron recuperados nueve cadáveres, mientras parientes y vecinos remueven toneladas de tierra con pico y pala para localizar los cuerpos de cuatro personas, que presumen quedaron atrapadas a raíz de la avalancha, precisó el rotativo de circulación nacional.

En ninguna otra tragedia -comentó El Tiempo- los socorristas han dejado que los parientes busquen a los desaparecidos sin ni siquiera cumplir con los protocolos de seguridad.

Desde el principio estuvimos solos, eso se debe a que la catástrofe ocurrió en Chocó, un departamento olvidado por el Gobierno, lamentó Luis Guillermo Betancur, padre de una de las víctimas, citado por el periódico.

Las labores de salvamento no se abandonaron en ningún momento, sólo tuvimos que suspenderlas por nubosidad o aguaceros, respondió Rafael Bolaños, coordinador de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres, ante los cuestionamientos de los afectados.

Sin importar si hay lluvia, nubosidad o amenaza de otro alud, los campesinos y la guardia indígena permanecen en el lugar.

Los bomberos dejaron la zona debido a la falta de garantías y equipos, apenas quedó la comunidad realizando labores de rastreo con las uñas, escribió en Facebook María Tobón Rodríguez, familiar de uno de los desaparecidos.

Necesitamos presencia del Estado, dijo.

El alud interrumpió el paso por la carretera Medellín (Antioquia)-Quibdó (Chocó), que comunica a esas capitales departamentales, un importante corredor vial y comercial del occidente colombiano.

Según datos oficiales, la actual temporada lluviosa ha dejado más de una veintena de muertos y alrededor de 10 mil damnificados.

Las avalanchas e inundaciones han sido los fenómenos más frecuentes.

Luego de despedir a El Niño, el cual acentuó el período seco, los colombianos esperan a La Niña, de efectos contrarios.