Familias de la Isla Campuzano (Chinandega), reportaron la mañana de este miércoles el repentino aparecimiento de pequeñas fuentes de aguas termales o aguas calientes, nacientes tras el terremoto de 6.3 grados que estremeció esta zona del Occidente de Nicaragua.

Las familias presumen que estas pequeñas vertientes de aguas calientes tengan conexión con las venas del Volcán San Cristóbal, y las mismas aseguran que se activaron con el terremoto del pasado jueves 9 de junio, y las réplicas sísmicas que mantienen en vilo a la comunidad.

La Isla Campuzano, ubicada a unos 20 kilómetros de Ranchería, está rodeada de las aguas del Estero Palomino y Estero Real. Con el terremoto de 6.3 grados, al menos 66 viviendas se vieron parcialmente afectadas, de 266 familias que habitan en la comunidad, y quienes viven de la pesca y la agricultura.

Los pobladores indicaron que con el fuerte retumbo que provocó el terremoto varias de las paredes de sus viviendas, construidas a base de adobe y palma, colapsaron, al igual que se vinieron abajo varias rocas del cerro El Bonete, el cual también registra algunas fisuras en menor escala.

Las familias agradecieron la inmediata respuesta que brindó el Gobierno del Presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, al enviar materiales para construir refugios, frazadas, kits de higiene y miles de juguetes para los niños.