La 46 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada en Santo Domingo desde el 13 de junio, concluye este miércoles marcada por grandes giros y contradicciones en torno a la postura internacional respecto a la situación política que vive Venezuela.

Ante la próxima sesión extraordinaria que el organismo celebrará el 23 de junio, a petición de su secretario general, Luis Almagro, para discutir sobre la situación en Venezuela; el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, manifestó su apoyo a dicha postura injerecista y al deseo de la oposición venezolana de activar el referendo revocatorio en contra del presidente constitucional de ese país, Nicolás Maduro.

Luis Almagro recurrió al artículo 20 de la Carta de la OEA para convocar a un Consejo Permanente de los Estados miembros el próximo 23 de junio para, según él, "atender a la alteración del orden constitucional y cómo esta afecta gravemente el orden democrático” de Venezuela y así activar la Carta Democrática Interamerica.

La ministra de exteriores venezolana denunció ante la OEA que su nación enfrenta una dura campaña internacional de hostigamiento liderada por Almagro y la derecha, tanto nacional como internacional, con el fin de derrocar a Maduro y favorecer una invasión. Luego de esto Kerry dio un giro de 160 grados.

El secretado de Estado del país norteamericano, en otra intervención en la 46 Asamblea Ordinaria de la OEA, rectificó su postura. Sostuvo que supuestamente ahora EE.UU. apostará por el diálogo entre el Gobierno y la oposición venezolana y no apoyará el deseo de Almagro de activar la Carta Democrática.

También recalcó que cree que la suspensión de Venezuela de la OEA, consecuencia de la activación de la Carta, es una práctica poco constructiva para solucionar los problemas en el país suramericano.

Kerry, además, apuntó que de inmediato enviará a uno de sus diplomáticos más cercanos, Thomas Shannon, a Caracas con el fin de mejorar las relaciones bilaterales ya bastantes deterioradas desde que George Bush era el líder del Poder Ejecutivo de EE.UU.

Esta postura fue ratificada por el presidente Nicolás Maduro, quien expresó: "Ellos propusieron que iniciemos una nueva etapa de diálogo con nuevos canales de comunicación y un conjunto de encuentros a alto nivel de manera inmediata y yo le dije a la canciller: 'aprobado'”.

El presidente venezolano agregó que sería bueno ir designando un embajador en Washington para que se reinicien y regularicen las relaciones entre los dos países. ​

Entre tanto, y en contra partida a lo que Almagro quiere lograr en la sesión extraordinaria del 23 de junio, la canciller venezolana ha convocado para el próximo 21 de junio a un Consejo Permanente extraordinario de la OEA, para resaltar el esfuerzo del presidente Maduro y su Gobierno de iniciar un diálogo franco con la oposición venezolana, y así solventar la coyuntura que atraviesa el país, pero sin que exista injerencia extranjera y siempre respetando la soberanía de la nación.

En esta sesión participarán los expresidentes José Luis Rodríguez Zapatero (España), Leonel Fernández (República Dominicana) y Martín Torrijos (Panamá), para acompañar la iniciativa del presidente Maduro de iniciar los proceso de diálogo con la oposición del país.