Los beneficios de esta bebida son muchos. Además de ser un aliado a la hora de mantener tu presión baja y protegerte de enfermedades cardiovasculares, es un gran protector de tus dientes y encías. Te contamos por qué.

Un antibacterial para combatir caries y mal aliento

El té verde posee agentes antibacteriales que mantienen a raya la placa y las bacterias que causan el mal aliento. Por la misma razón, cuando no se le agrega azúcar es un potente guerrero contra la caries. Su pequeño contenido de flúor acentúa este beneficio, ya que reduce la capacidad de las bacterias de generar ácidos, además de colaborar en la reparación de los dientes cuando ya se encuentran en las primeras etapas del daño.

¿Otra ventaja? Tiene los mismos efectos que el agua cuando se trata de limpiar los dientes y combatir el sarro, ya que no produce manchas, no es abrasivo y no daña el esmalte.

Encías protegidas, cuerpo sano

Esta bebida contiene catequinas, antioxidantes que ayudan a proteger tu boca. Sus propiedades antiinflamatorias cuidan tus encías del efecto de las bacterias que se acumulan a lo largo del día y que pueden dañarlas.

Pero cuidar las encías no solo es importante para disfrutar de una buena dentadura. La enfermedad periodontal, es decir la dolencia crónica que afecta a las encías, además de ser la principal causa de pérdida de piezas dentarias, también perjudica a los huesos sobre los que éstas se apoyan. Incluso ha sido asociada a la progresión de enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Cómo incorporar el consumo de té verde a tu rutina diaria

El té verde es una bebida agradable y perfumada. Para disfrutar de sus beneficios, es necesario consumirlo en forma regular. Alrededor de tres tazas diarias son suficientes, harán también maravillas por tu piel y te ayudarán a mantener óptimos tus niveles de hidratación.

Si lo preparas correctamente y lo dejas infusionar solo 2 o 3 minutos, resulta refrescante y de sabor suave. Puedes incorporarlo en el desayuno, o, si prefieres el café para empezar el día, beber una taza humeante a media mañana.

Además de caliente, es especialmente delicioso bien helado, saborizado con algunas rodajas de naranja o limón o endulzado con miel. Otra alternativa es utilizarlo en batidos de fruta y combinarlo con tus favoritas. ¡Las opciones son muchísimas! Y tu dentadura estará agradecida.