Los controladores aéreos y operarios de otras áreas técnicas de aeropuertos afiliados a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Argentina iniciaron este viernes un paro de 48 horas que afectará los vuelos nacionales e internacionales.

La medida fue acordada por gremios del sector en rechazo a un convenio colectivo de trabajo aprobado sin consultar a ATE.

Los trabajadores afectados afirmaron que el convenio que les imponen no les garantiza estabilidad laboral.

El paro comenzará a partir de las 06H00 hora local de este viernes y se realizará hasta la misma hora del sábado. Durante este tiempo se suspenderán todos los vuelos, garantizando únicamente los sanitarios.

Por otro lado, una huelga de camioneros de combustible en reclamo de un aumento salarial del 42 por ciento para hacer frente a la carestía de la vida y la eliminación del impuesto a las ganancias iniciada la noche del miércoles continúa este viernes.

La acción de protesta de ese gremio puede afectar la distribución de combustible líquido y gaseoso. El secretario adjunto del gremio, Pablo Moyano, quién explicó que los sábados y domingos "la distribución es mínima".

En caso de que el Gobierno de Mauricio Macri no responda a las exigencias del gremio, posiblemente se extenderá al resto de las ramas en los próximos días, anticipó el sindicalista.

"Son trabajadores que no tienen cuentas en Panamá o acciones en Shell, son trabajadores que hacen horas extra para poder llevar un mango más a su casa, pero el Gobierno después se lo quita", reclamó.

Desde 2001 en Argentina no se da un paro conjunto de las seis centrales sindicales, las cuales consideran insuficiente el 31 por ciento de aumento que ofreció el gobierno de Mauricio Macri (15 por ciento en mayo, 5 por ciento en octubre y 11 por ciento en diciembre).