Un recóndito volcán en la ciudad de Matata, en Nueva Zelanda, pudiera ser el origen de la intensa actividad sísmica en esa localidad, según un estudio publicado hoy.

Investigadores del Centro Geofísico de Nueva Zelanda determinaron, mediante imágenes de satélite, datos de GPS y topografía convencional, que la zona ha sido "empujada hacia arriba unos 40 centímetros desde 1950".

Miles de pequeños terremotos fueron registrados en la zona entre 2004 y 2011, de magnitud dos y cuatro, y hasta la actualidad la comunidad científica atribuía los sucesos a eventos tectónicos.

Los terremotos son causados por el crecimiento de una cámara de magma no reconocida previamente en la costa de la bahía de Plenty, donde se asienta Matata, señalan los autores en un artículo publicado en la revista Science Advances.

En esos siete años, precisan, la roca fundida o semi-fundida fue empujada desde abajo, lo que provocó una elevación de un centíemtro por año.

A medida que el magma se mueve en la sub-superficie, hace que la roca circundante se deforme y rompa, de ahí los pequeñas terremotos, explicaron.