Al-Megaryef confirmó en una entrevista a la cadena de Noticias CBS que “son unos 50” los detenidos por el atentado".

Durante el ataque el martes contra la sede diplomática estadodunidense -a raíz de una violenta manifestación provocada por un polémico filme anti-islámico- murieron el embajador Chris Stevens; Sean Smith, exmilitar de la Fuerza Aérea encargado de los servicios de comunicación en el consulado; y dos ex miembros de comandos de élite de la Marina, encargados de la seguridad.

Al día siguiente del ataque, Megaryef responsabilizó Al Qaeda y también a los partidarios del antiguo régimen de Muammar Gadaffi.

Un vocero del presidente estadounidense, Barack Obama, afirmó el sábado que no hay evidencias de que el ataque fue planeado. De momento, los agentes de la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) encargados de analizar el consulado estadounidense en Bengasi retrasarán su viaje a Libia hasta que no haya condiciones más seguras.

En sólo cuatro días la ola de manifestaciones contra la película, La Inocencia de los Musulmanes, alcanzó a más de una decena de países, entre ellos Egipto, Yemen, Marruecos, Sudán, Túnez, Bangladesh, Sri Lanka, Afganistán, Reino Unido y Australia. En la cinta se ridiculiza a la religión musulmana y a su profeta Mahoma.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, denunció el viernes el uso de la libertad de expresión para provocar la intolerancia y el derramamiento de sangre, así como condenar el filme.

“La explotación de la ira de las personas sólo alimenta la recriminación y la violencia sin sentido”, dijo Ban, quien al mismo tiempo criticó las acciones violentas registradas en el mundo.

Calificó de aborrecible la película, “diseñada para sembrar la cizaña de la intolerancia y el derramamiento de sangre”. El ataque a la embajada de EE.UU en Libia coincidió con el aniversario de los atentados del 11 de septiembre.