La representación de Nicaragua en la VII Cumbre de la Asociación de Estados Caribeños (AEC) que se lleva a cabo en Cuba este fin de semana, reiteró la necesidad de crear mecanismos de indemnización ante las pérdidas y daños creados por el cambio climático.

A continuación, la intervención de nuestro país en la reunión ministerial de la VII Cumbre de la AEC:

REUNIÓN MINISTERIAL
VII CUMBRE DE LA ASOCIACIÓN DE ESTADOS CARIBEÑOS

La Habana, Cuba
03 de junio de 2016

Señoras y Señores Ministros-

La esclavitud fue el crimen contra la humanidad del pasado en el Caribe cuyo impacto, incluyendo los efectos persistentes, que requieren de recursos y medidas eficaces de reparación, resarcimiento, indemnizaciones y de otra índole. Por eso Nicaragua apoya activamente la iniciativa de CARICOM para crear una Comisión de Reparaciones de la Comunidad del Caribe, tal como se describe en el Artículo 15 del proyecto de Declaración de La Habana.

El cambio climático es el proceso de nuestros tiempos y del futuro que no ha sido causado por los caribeños pero cuyas consecuencias, entre ellas, pérdidas humanas, materiales y no materiales, de impacto inmediato y de lenta maduración, se sienten año con años, así como sus impactos acumulativos económicos y sociales. Está en juego el futuro del Caribe en que los obstáculos al desarrollo se conviertan en crisis catastróficas para las cuales los Estados caribeños no cuentan con los recursos necesarios.

En ese sentido la delegación de Nicaragua ha venido planteando que este es el auténtico espacio político insustituible para declarar la necesidad de indemnizaciones para las pérdidas y daños del cambio climático dado nuestra alta vulnerabilidad y la realidad que vivimos de pérdidas y daños.

La lucha contra el cambio climático tiene que ser cultural, política, económica, social y legal. Dadas las asimetrías de poder político y económico, nuestros países siempre tienen grandes desventajas en las negociaciones. Promisoria es la defensa basada en nuestros derechos.

En este último flanco hay desarrollos interesantes. El 4 de noviembre de 2015 el Fiscal General del estado de Nueva York hizo citación de los archivos y correos electrónicos de la mayor empresa emisora de gases de efecto invernadero, EXXON MOBILE. El 28 de abril de 2016 se anunció que los Fiscales Generales de 16 Estados y un territorio, las Islas Vírgenes de Estados Unidos, llevan el caso que es casi copia en carbón del caso del tabaco ocurrido hace varios años. Las dos industrias sabían de lo dañino de sus productos, encubrió el hecho de sus inversionistas, consumidores y público en general, lo que constituye un fraude. Además, organizaron institutos y programas para desmentir la ciencia en la opinión pública

En el caso del tabaco, en noviembre de 1998, las empresas Lorillard, Brown and Williamson, Philip Morris Inc. Hicieron un arreglo por US$208 billones.

En el caso del cambio climático, probablemente se agreguen otras empresas de altas emisiones al caso, así como más casos litigantes en varias partes del mundo.

O sea, estamos entrando a una era en que sí son posibles indemnizaciones como finanzas basadas en el derecho.

En visto de todo lo anterior, Nicaragua quisiera introducir al final del Numeral 20 sobre alta vulnerabilidad de la región al cambio climático lo siguiente:

22. Reconoce la alta vulnerabilidad de la región a los graves efectos del cambio climático, y sus negativas consecuencias para nuestras economías, sociedades, la biodiversidad, las especies endémicas y altamente vulnerables, y frágiles ecosistemas, como las barreras coralinas, en especial las de los Pequeños Estados Insulares en desarrollo, las zonas montañosas, los países de zonas costeras bajas, el istmo centroamericano y el planeta entero. Se compromete a incrementar nuestros esfuerzos para reforzar la cooperación en el marco de la AEC y con otros organismos y agencias internacionales, en especial con los países Observadores, a través, entre otros, del Programa de la AEC para el Enfrentamiento al Cambio Climático en el Gran Caribe 2016-2018, implementar acciones para la reducción de la vulnerabilidad actual y futura ante el cambio climático, tanto de la población, incluidas las personas en situación de vulnerabilidad y las pérdidas humanas, como de los ecosistemas y los sectores económicos, y de esta forma avanzar en el proceso de adaptación, incluyendo la instrumentación de programas y proyectos integrales para fortalecer nuestra resiliencia, reducir nuestra vulnerabilidad y fomentar una mayor adaptación y mitigación; así como la necesidad de contar con mecanismos de indemnización para hacer frente a pérdidas y daños provocados por los efectos del cambio climático.