A 191 años de aquel suceso, que marcó el fin del colonialismo español para los cinco países centroamericanos, Nicaragua construye caminos propios para asegurar la emancipación de su pueblo en el plano político, económico y social.

En opinión del gobierno, las actuales contiendas se asumen desde los valores del cristianismo, el socialismo y la solidaridad, sin los cuales sería imposible un futuro de justicia, dignidad, soberanía política y social, indicó la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo.

Estos son tiempos de dignidad, paz, unidad para la prosperidad, de bendición y construcción de victorias, estimó la representante del Ejecutivo, en mensaje al pueblo transmitido la víspera.

Cada día, dijo, hay heroísmo en las batallas contra la pobreza, el analfabetismo, para mejorar la salud, la educación o salvar vidas en situaciones de emergencia como en las últimas semanas.

Todas estas crisis ambientales, la activación de los volcanes, de las placas tectónicas, la activación de un clima que no podemos predecir, todo eso lo estamos viviendo desde "ese espíritu formidable de la raza nicaragüense, que sabe de luchas y de honor", señaló Murillo.

El presidente estará al frente de la efeméride de Independencia, dirigiéndose a los estudiantes y las familias en horas de la tarde, tomándonos todos el Juramento a la Bandera, el juramento de servir a la Patria para seguir mejorando, resumió.

Delegaciones de diversas naciones asistirán a la ceremonia en esta capital, cuando también El Salvador, Honduras, Costa Rica y Guatemala festejan su independencia de la metrópoli española, mediante acta suscrita el 15 de septiembre de 1821.