Durante los gobiernos neoliberales los Centros de Desarrollo Infantil (CDI) no eran más que una carga, un gasto que no generaba ganancias. Hoy, bajo una concepción diferente, estos locales son ejemplo de educación, de amor y una plataforma en la que se están formando con calidad las nuevas generaciones.

Un niño que desde la temprana infancia es matriculado en un CDI, tiene un alto grado de inteligencia emocional, desarrolla empatía y al llegar a otros niveles de educación su rendimiento académico es mayor que los que no han gozado de un espacio como éste.

CDI de Monseñor Lezcano

En Managua un buen ejemplo de ello es el CDI Monseñor Lezcano, ubicado en el barrio del mismo nombre. Ahí se atienden a 110 niños y niñas de entre 1 y 6 años de edad, en excelentes condiciones de infraestructura, con televisores, equipos de audio, juguetes, sillas, mesas, y sobre todo un equipo de maestros muy capacitado que a través del cariño, los juegos y la entrega absoluta logra impulsar todas las potencialidades de los infantes.

“El tipo de servicio que brindamos es cuido, protección, educación, nutrición, recreación. Nos regimos por los planes y programas del Ministerio de Educación, y en el área de primera infancia por los programas bajados por orientaciones del Ministerio de la Familia”, explica la directora María Josefa Esquivel.

CDI de Monseñor Lezcano

La directora es clara en que instituciones como ésta son un apoyo para los padres que trabajan, por lo que los niños ingresan al centro desde las 6:30 de la mañana y permanecen bajo el resguardo del personal hasta las 5:30 o 6:00 de la tarde.

“Aquí ellos viven su infancia. A través del juego se aplican los planes educativos”, subraya.

CDI de Monseñor Lezcano

Un personal dedicado exclusivamente a atenderlos

El CDI cuenta con 10 maestros: 6 en el área de preescolar y 4 en primera infancia. Adicional a ello hay un personal auxiliar, o bien psicólogos y médicos facilitados periódicamente por las instituciones, que también colaboran con el desarrollo integral de los educandos.

“Nosotros fuimos uno de los programas más golpeados por el neoliberalismo. Intentaron dar cierre a estos programas. Es un programa de gastos. Nosotros no generamos ninguna ganancia a nadie, solamente la formación integral del niño”, enfatiza Esquivel, quien tiene 25 años al frente del CDI Monseñor Lezcano.

CDI de Monseñor Lezcano

Los padres de familia dicen estar conscientes de las ventajas de este tipo de educación.

“Gracias al Gobierno, a la buena conducción de las diferentes instituciones que están involucradas con la niñez, hoy por hoy tenemos la garantía de tener centros infantiles como este de Monseñor Lezcano que nos brindan la gran seguridad de que nuestros niños están siendo bien atendidos, están siendo bien formados, mientras uno está ejerciendo las labores cotidianas para poder llevar el sustento a la familia”, manifiesta Juan José Mendoza, quien tiene a sus tres hijos en este centro.

CDI de Monseñor Lezcano

Los padres aseguran ver los grandes cambios que experimentan sus hijos al poco tiempo de empezar su formación en el CDI.

“Ya el niño tiene 2 años de estar aquí. Ahora se porta mejor, porque él es hiperactivo. Aquí ha aprendido a ser más ordenadito, mejor portado, menos dependiente”, afirma por su parte Zayda González.

El Gobierno Sandinista desde hace varios años viene ejecutando un plan de remodelación, construcción y equipamiento de los CDI a nivel nacional. El objetivo es multiplicar el número de niños que pueden disfrutar de los servicios de una educación de calidad desde la primera infancia.