Miles de jóvenes católicos, le rindieron un efusivo homenaje la noche de este sábado a Su Eminencia Reverendísima, Cardenal Leopoldo Brenes, quien se encuentra celebrando su Undécimo Aniversario como Arzobispo de la Arquidiócesis de Managua, en el contexto de la XXIV Vigilia de Pentecostés Juvenil.

Desde el campus de la Catedral de Managua, donde se desarrolló esta alegre vigilia, la juventud católica se desbordó en algarabía, recibiendo al Cardenal Brenes con los estandartes en alto, mariachis, mar de abrazos y saludos, destacando el cariño y especial amistad, a este gran líder de la Iglesia.

Al ser acogido festivamente, el Cardenal y cuarto Arzobispo de la Arquidiócesis de Managua, dio un mensaje a la juventud nicaragüense, con quien ha crecido, en esa apertura grande hacia el Espíritu.

“Tenemos que dejarnos iluminar por el Espíritu. Celebrar esta vigilia en el marco del Año de la Misericordia, también marca nuestra historia, acogernos a la misericordia de Dios. Dejarnos amar, dejarnos abrazar por ese Dios que es rico en misericordia”, manifestó.

Indicó que esta celebración de Vigilia de Pentecostés Juvenil marca su vida como Arzobispo; y marca la vida de lo que es la Arquidiócesis, una Iglesia joven, una Iglesia que abre su corazón y se deja conducir por el Espíritu.

El Padre Jhader Hernádez, Coordinador General de la Comisión de Pastoral Juvenil Arquidiocesana, durante este gran evento religioso que reunión entre 10 a 15 mil jóvenes, destacó que celebrar la Vigilia de Pentecostés, es celebrar la venida del Espíritu Santo, sobre la Iglesia.

“Es para motivar a los jóvenes, en un encuentro con Jesús; que los jóvenes se llenen de la alegría del Espíritu; que el joven se comprometa con Jesús a ser un verdadero misionero; llevar la alegría, llevar la Esperanza y llevar Paz a los otros jóvenes”, manifestó.

Explicó que esta vigilia es parte de la Arquidiócesis, que compone Managua, Masaya y Carazo, y cuya dinámica es invocar al Espíritu Santo, sobre los jóvenes; así como celebrar que el Cardenal Brenes cumple 11 años de haber tomado posesión de la Arquidiócesis.

“Queremos que los jóvenes abran su corazón a Dios; que se dejen amar, que se dejen perdonar y aprendan a vivir en amor, y reconciliación con los otros. Tenemos momentos de oración, para ser constructores de paz. El joven hoy tiene que ser un joven de la paz”, refirió el Padre Hernández.

La XXIV Vigilia de Pentecostés Juvenil, reunió a miles de jóvenes durante toda la noche y madrugada del sábado, hasta amanecer domingo; fue una noche intensa de oración, cantos al Señor, y un encuentro especial con Jesús.