Martínez afirmó que uno de los puntos que se está planteando en los alegados de la defensa de uno de los cinco, de Gerardo Hernández sobre quien pesa la condena más severa, dos cadenas perpetuas más 15 años de prisión, con el objetivo de reabrir el caso, es que han salido a relucir que el Gobierno de Estados Unidos le pagó a 84 periodistas de la Florida, fundamente de El Nuevo Herald y Miami Herald durante el tiempo que se realizó el juicio en el año 2001.

“Durante ese proceso que duró 194 días, salieron en esos dos medios solamente, mil 111 artículos negativos con relación a estos cinco compañeros. Y no porque fueran negativos, sino porque estaban manipulados, manipulando totalmente los hechos, acusándolos de cosas de las cuales ni siquiera la Fiscalía ni el Gobierno de Estados Unidos los había acusados y creando todo un ambiente de terror psicológico en la comunidad que influyó, como posteriormente reconoció un panel de jueces de la Corte de Atlanta cuando se apeló el caso en los años posteriores, que contribuyó a lo que se llamó la Tormenta Perfecta”, expresó el diplomático cubano.

El Embajador declaró que con esa contribución de los medios de comunicación y los periodistas de Florida se condenó  a los cubanos Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar, René González Sehwerert, Fernando González Llort y Antonio Guerrero Rodríguez antes de iniciar el juicio.

Estados Unidos violó su propia ley y constitución


“Lo que no se conocía en ese momento y que ahora se conoce, es que el Gobierno de Estados Unidos había conspirado para crear ese ambiente negativo, por tanto había envenenado la opinión pública trasladando hechos falsos y habían violado la constitución de Estados Unidos, habían violado las propias leyes de Estados Unidos que prohíbe usar propaganda encubierta dentro del territorio de Estados Unidos”, señaló.

Martínez Bourbonet recordó que Estados Unidos permite violar las leyes de otros países para realizar operaciones encubiertas, “dicho en otras palabras ellos les pueden pagar a tres periodistas nicaragüenses para manipular la información sobre Nicaragua en Nicaragua, pero ellos no pueden hacer eso en el territorio de Estados Unidos, porque violan la ley norteamericana”.

Según el Embajador cubano, los estadounidenses violaron su propia ley y manipularon la opinión pública norteamericana, porque les convenía condenar los cinco cubanos.

Cubanos no hacían espionaje


El diplomático explicó que los medios de comunicación contribuyeron a condenar a los cinco por hechos que ni siquiera el Gobierno de Estados Unidos pudo comprobar, como conspiración para cometer asesinato, que se convirtió en el centro de la campaña negativa contra ellos.

“La prensa presentaba unos monstruos, unos asesinos o unos espías cuando en realidad ellos no cometieron en ningún momento el acto de espionaje. Que según la legislación norteamericana, se comete espionaje cuando uno roba secretos que afectan la seguridad nacional de Estados Unidos para trasladárselos a una potencia extranjera y en este caso eso no se produjo”, indicó Martínez.

Relató que los cinco compañeros cubanos se encontraban infiltrados dentro de las propias organizaciones terroristas, que el propio Gobierno de Estados Unidos reconoce que son terroristas, buscando información para detener actos como el ocurrido el 11 septiembre del 2001.

“En los momentos en el que detienen a los compañeros, en el año 98, muchos de esos terroristas se estaban entrenando, los que participaron en los atentados y usaron territorio de La Florida y el FBI sencillamente estaba muy entretenido cayéndole a los compañeros cubanos”, dijo Martínez Bourbonet.