El senador demócrata por Vermont y aspirante a la presidencia de Estados Unidos, Bernie Sanders, abogó hoy lunes por la reestructuración de la deuda de Puerto Rico.

De paso, dijo que se opone de forma vehemente al cierre de escuelas, al recorte en pensiones y a una disminución en el salario mínimo federal como consecuencia de la crisis fiscal.

"La gente de Puerto Rico no debe sufrir más por inversionistas millonarios que ambicionan ser más millonarios. La deuda de Puerto Rico debe ser renegociada", sostuvo Sanders, quien ocasionalmente decía algunas oraciones en español y luego pedía disculpas por su "mala" pronunciación.

Sanders llegó ayer a la Isla y hoy en la mañana tuvo su primera comparecencia pública ante un pequeño grupo de personas que se congregaron en la Fundación Luis Muñoz Marín, en Trujillo Alto.

Previo a la charla, el senador dialogó con algunos medios. Preguntado sobre la crisis fiscal que atraviesa la Isla, Sanders dijo que, de ser electo, no permitirá que "Wall Street se trague" al País.

"Tenemos que reconstruir la economía, reformar el sistema contributivo", dijo a El Nuevo Día.

"No es aceptable para mí que los acreedores demanden el 100% de su inversión", agregó.

Además, se expresó categóricamente opuesto a que por la crisis fiscal se afecten los servicios de salud y la educación de los niños.

Minutos antes, el senador tuvo un encuentro privado con algunos líderes políticos del País entre los que se encontraban el exgobernador Aníbal Acevedo Vilá; el candidato a la gobernación del Partido del Pueblo Trabajador, Rafael Bernabe y el candidato independiente a la gobernación, Manuel Cidre.