Cerca de 300 mujeres, algunas vestidas solo con ropa interior, participaron el viernes en la “marcha de las putas” en las calles de Jerusalén para denunciar la violencia machista, constató un periodista de la AFP.

La policía había exigido este año que ninguna manifestante desfilara con los senos al aire, informaron las organizadores. Algunas optaron por ello por desfilar con sujetadores, otras incluso con ligas y medias de rejilla.

“La policía autorizó la marcha. Pero nos impuso numerosas restricciones” explicó Tamar Ben David, una de las organizadoras.

Contrariamente a la hedonista Tel-Aviv, considerada una de las ciudades más liberales del mundo, Jerusalén es una ciudad conservadora, con una población mayoritaria de creyentes y practicantes, ya sean judíos ortodoxos, musulmanes o cristianos.