La saga Harry Potter siempre ha estado considerada como una buena lectura para los más jóvenes.

De hecho, hace unos años, la Universidad de Siracusa en Nueva York lanzó un programa basado en las novelas de J.K.Rowling para motivar a sus estudiantes y, tiempo después, la Universidad de Módena y Reggio Emilia, en Italia, concluyó en un estudio que el universo de Hogwarts ayuda a los niños a ser más empáticos.

Sin embargo, un educador en Reino Unido no comparte esa opinión.

Según recoge ComicBook, en un artículo publicado en The Acorn school, Graeme Whiting explica que las obras de ficción como la citada Harry Potter, El señor de los anillos, Juego de tronos, Los juegos del hambre o las novelas de Terry Pratchett "contienen material profundamente insensible y adictivo que, estoy seguro, fomenta un comportamiento complicado en los niños.

Se pueden comprar sin una licencia especial y pueden dañar los subconscientes sensibles de los niños pequeños, muchos de los cuales se pueden añadir a las estadísticas actuales de niños con enfermedades mentales.

Para los jóvenes adultos, esta literatura, cuando puede ser entendida como lo que es, ¡es la elección de muchos!".