Los enfrentamientos entre manifestantes y miembros de las fuerzas del orden público estallaron hoy durante las protestas en Francia contra un polémico proyecto de reforma laboral del gobierno.

Bajo un amplio dispositivo de seguridad, varios miles de personas desfilaron para demandar la retirada definitiva del plan y rechazar el hecho de que el gobierno decidió interrumpir el debate parlamentario del mismo, valiéndose de un resorte constitucional -el artículo 49.3- con el fin de lograr la aprobación del texto.

En ciudades como París, Nantes (oeste) y Toulouse (sur), las marchas degeneraron. Manifestantes lanzaron objetos y miembros de las fuerzas policiales utilizaron gases lacrimógenos. Varias personas fueron detenidas al igual que durante protestas recientes realizadas con igual objetivo.

Algunas de las concentraciones en el oeste de Francia causaron perturbaciones en el tráfico.

Manifestantes expresaron a Prensa Latina su preocupación y malestar por un texto que "alimentará la precariedad laboral y favorecerá al empresariado".

La preocupación es visible entre los jóvenes, que avizoran un panorama laboral incierto y con perspectivas poco alentadoras.

"Ese proyecto no es útil para Francia ni para el interés general y no concuerda con las reformas que se esperan de un gobierno de izquierda", manifestaron varios diputados del gubernamental Partido Socialista.

Por su parte, el gobierno insiste en que la iniciativa busca dar mayor flexibilidad a las empresas para hacer frente al desempleo, ubicado en torno al 10 por ciento.

Siete sindicatos franceses llamaron a realizar nuevas jornadas de huelgas y manifestaciones contra el mencionado proyecto.

Esas organizaciones instaron a efectuar movilizaciones el 17 y el 19 de mayo para exigir la retirada definitiva del plan, una demanda que mantienen desde hace más de dos meses.

Además, apuntaron tras una reunión que no descartan ningún tipo de iniciativa en las próximas semanas, incluyendo una manifestación nacional en repudio a un proyecto que, a su juicio, favorece a las empresas y perjudica a los derechos de los trabajadores.