El traslado que se realizó por orientaciones del gobierno del Presidente Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo, fue hecho tras negociaciones entre la delegada del distrito dos de la Alcaldía de Managua, Lucy Vargas, y las familias que habitaban en el lugar a quienes convencieron de la necesidad de dejar el lugar por estar asentado sobre una de falla geológica y porque las casas estaban ya muy deterioradas y agrietadas.

Cabe recordar que el viernes pasado 21 familias del mismo sitio fueron trasladadas a la urbanización 31 Aniversario en el distrito seis, dijo la compañera Vargas, quien manifestó que sin embargo aún quedan en todo el distrito cinco edificios derruidos con unas 85 familias pendientes de reubicar.

Aún hay 85 familias en los escombros de Managua

La delegada de la Alcaldía de Managua recordó que el distrito dos es la parte más vieja de Managua y añadió “estamos a la espera que nuestro gobierno nos dé la señal hacia dónde movilizar a estas 85 familias, con las cuales ya hemos venido hablando para que tomen conciencia que realmente están viviendo en condiciones infrahumanas, sobre una falla altamente sísmica y con peligro de que colapsen esas estructuras".

Señaló la compañera Vargas que dos de esos edificios están en el barrio Bóer, entre ellos el viejo mercado Bóer, la antigua ferretería Lugo, una edificio que le llaman el Quilombo, cerca del parque 11 de julio, y el cementerio de San Pedro donde hay un construcción de tres plantas donde hay una tres o cuatro familias.

“Ahorita son siete familias que siendo reubicadas en el albergue Padre Fabreto por un mes y medio hasta que se construyan las viviendas en que habitarán en Villa Guadalupe”, expresó vehementemente la compañera Vargas.

Brigada de Infantería Mecanizada ayuda en el traslado

El Teniente Coronel, Franklin Antonio Cruz Salazar, jefe de operaciones y planes de la brigada de infantería mecanizada Augusto C. Sandino explicó que usaron siete camiones y 72 efectivos militares para apoyar a la delegación del distrito dos de la comuna capitalina en el traslado hacia el albergue Padre Fabreto.

Entre tanto Teresa Rodríguez, quien habitaba desde hace 30 años en el sitio junto al edificio Jorge Navarro, dijo vamos a un albergue por el momento, pero nos van a dejar definitivamente en Villa Guadalupe hasta que estén construidas las casas donde vamos a vivir.

Por su parte, Marlon Francisco Mejía, quien vivió en la zona desde hace 20 años, reconoció que estaban conscientes del peligro de vivir en casas derruidas, por lo que añadió “así negociamos con la delegada de la Alcaldía por que el objetivo es que nos mandaran a un lugar cerca cómodo, accesible a una ruta para todo Managua”.

En ese sentido dijo “me siento tranquilo, vamos a tener mejores condiciones y conmigo se van cuatro familias y mis cuatro hijos”.

A su vez Lidia Dávila declaró sentirse alegre y triste a la vez, triste por dejar el sitio donde vivió tantos años, pero alegre porque estoy consciente que mi familia corría peligro en el lugar, se que mis hijos estarán en mejor situación sin peligro que le caiga el edificio encima”.