Una vez encendidas las luces, el piloto identificado como Reynolds Sevens pide permiso para aterrizar, lo cual es concedido por los controladores de vuelo que esperan en tres minutos el aterrizaje del avión procedente de Miami con 175 pasajeros a bordo, los cuales no se enteraban del diálogo entre el piloto y los controlistas de la torre.

En la conversación Reynolds establece estar listo para aterrizar sin ningún problema, lo cual hace exactamente a las 3:25 de la tarde, pero al momento de tocar pista, uno de los trenes de aterrizaje patinó, causando el descarrilamiento del enorme aeroplano que no se detuvo en la zona de seguridad cubierta de arena y fue a impactar contra arboles, originando de forma inmediata tres estruendos explosivos.

Transcurrieron 8 minutos después del descarrilamiento, para que los camiones bomberiles llegaran a la zona siniestrada para sofocar las llamas que apenas asomaban, mientras decenas de pasajeros luchaban para salir por las puertas de seguridad.

El dispositivo de alerta se activó de inmediato al aterrizaje fallido, provocando que fuerzas del Ejército de Nicaragua  se desplegaran en la zona, para resguardar el aeropuerto, la pista y otras zonas de importancia.

Las sirenas de los diferentes organismos de socorro se dejaron escuchar, una evidencia clara que el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino vivía una emergencia, mientras efectivos policiales complementaban el trabajo, ayudando a que no se perdiera el control de la situación.

En la zona siniestrada era común observar cuerpos bañados en sangre, camisas rotas, pantalones incinerados, llantos desgarradores, gritos pidiendo ayuda y otros ni siquiera tenían fuerzas para pedirla.

En ocasiones daba la impresión que los miembros de la Cruz Roja Nicaragua y los efectivos bomberiles, eran insuficientes para dar auxilio a los heridos que eran clasificados con colores rojos para los graves, amarillo para los leves y verde para aquellos que solamente habían pasado el susto de sus vidas.

Dos helicópteros de la Fuerza Aérea Nacional llegaron para llevar a los heridos graves a los hospitales, mientras varias ambulancias se encargaron de atender a aquellos lesionados leves.

El recuento final según las autoridades de socorro, fueron 160 lesionados, dos personas fallecidas y 13 pasajeros ilesos.



Simulacro dedicado al Comandante Tomás Borge

El ambiente y nombre de personajes descritos en todos los párrafos anteriores, solamente estuvieron en la imaginación del redactor, que de alguna manera quiso recrear el simulacro de accidente aéreo realizado en la pista del Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, ubicado entre los diez primeros lugares de seguridad operacional, lo que lo convierte en uno de los más seguros del mundo y de América Latina y el Caribe.

Desde el 2009 que se había hecho un ejercicio similar, es que ahora nuevamente las autoridades de la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales, realizan otro para actualizar los planes de seguridad de esta terminal aérea, un requisito internacional que debe cumplirse cada dos años.

En el ejercicio real simulado participaron unos 600 compañeros de las diferentes instituciones, entre estos Ejército de Nicaragua, Policía Nacional, Migración y Extranjería, Dirección General de Aduanas, Dirección General de Bomberos y personal de la EAAI. Para ejecutar el ejercicio se contó con tres medios de los bomberos, seis ambulancias, dos helicópteros de la Fuerza Aérea y otros vehículos civiles de apoyo.

Este simulacro que tuvo un tiempo de 35 minutos, fue evaluado por expertos del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil, quienes posteriormente brindarán sus consideraciones, en cuanto a si se cumplieron o no los procedimientos que deben utilizarse en caso de situaciones reales.

El compañero Orlando Castillo, Gerente General de la EAAI, manifestó que el simulacro estaba dispuesto a realizarse en 60 minutos, pero consideró que todo salió de acuerdo a lo planeado.

“El ejercicio simulacro comandante Tomás Borge Martínez, consistió en un accidente de avión. Esto nos mandata la organización de Aeronáutica Civil Internacional y el Instituto Nicaragüense de Aeronáutica Civil de hacer simulacros cada dos años, en este caso un accidente aéreo”, explicó Castillo.

Castillo también fue consultado sobre los planes de emergencia en caso de suceder un terremoto, recordando que el año pasado en el Aeropuerto Panchito (municipio de San Francisco Libre) se ejecutó un ejercicio simulacro para actualizar  las técnicas de auxilio. En el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino aterrizan diariamente 20 vuelos comerciales internacionales.

La última ocasión que ocurrió un accidente real en esta terminal aérea ocurrió en el 2007, cuando un avión comercial se salió de la pista, situación que no provocó  heridos, ni graves daños a la infraestructura aérea.

En el acto simulacro participó el Inspector General del Ejército de Nicaragua, Mayor General Denis Membreño, quien se mostró satisfecho de los resultados logrados en este evento simulado, lo que permite de manera real ejercitar cada uno de los contingentes involucrados en el esfuerzo.

“Este tipo simulacros que hoy hemos visto y lo valoramos como muy satisfactorios por sus resultados, nos permite mantener afinados cada uno de nuestros planes, nos permite que los contingentes que participan en la seguridad coadyuven con el aeropuerto y otras entidades, a fin de disminuir al máximo las victimas en caso de un accidente como el que acabamos de presenciar en el simulacro”, concluyó Membreño.