En un contexto en el que el Senado de Brasil instaló una sesión para debatir y votar sobre el juicio político contra la mandataria de ese país, Dilma Rousseff, el presidente de la Cámara Alta de la nación suramericana, Renán Calheiros, advirtió que de aprobarse el impeachment, deben prepararse para un proceso "largo y traumático".

"Esperaba que este proceso no llegara al Senado Federal, un proceso de impeachment (...) es largo, traumático, no produce resultados inmediatos", manifestó el senador poco antes de que iniciara el debate de este miércoles.

Asimismo, agregó que en este momento sólo sirve a Brasil perfeccionar sus instituciones para ayudar a la democracia, que es una planta frágil, que necesita ser regada todos los días, agregó.

Este miércoles el Pleno del Senado someterá a votación la decisión de si el impeachment a Rousseff, por supuestamente maquillar las cuentas públicas en 2014 y 2015, procederá o no.

Calheiros, quien espera que la sesión termine este mismo miércoles en la noche, indicó que cualquiera que sea la decisión, se le informará a la presidenta Rousseff este jueves.

De proceder el juicio contra la titular del Poder Ejecutivo, Rousseff deberá apartarse de sus funciones por 180 días, mientras dura el proceso abierto en su contra.

Al respecto, el presidente del senado señaló que aún queda por afinar con Rousseff los detalles sobre la posible transición para un Gobierno interino.

Sobre el debate

En la discusión se prevé que cada senador tenga su derecho de palabra por un tiempo de 10 a 15 minutos y pese a que son 81 senadores, menos de 50 son los que tienen previsto participar como oradores de la sesión.

Calheiros detalló que el relator de la comisión especial del juicio político, Antonio Anastasia, y al abogado general de la Unión y defensor de la mandataria, José Eduardo Cardozo también tendrán el derecho de tomar la palabra.

El juicio político sería aprobado con la mayoría simple, es decir, la mitad más 1 de los 81 miembros del cuerpo colegiado.

Mientras se da la votación, se tienen programadas algunas manifestaciones en pro y en contra de la aprobación del juicio político. En la víspera, las calles de Río de Janeiro se iluminaron con linternas y velas para rechazar lo que consideran un golpe a la democracia.

La acusación central de la oposición contra Rousseff para justificar un juicio político es la supuesta violación de normas fiscales al maquillar el déficit presupuestario de 2015. Sin embargo, no se han presentado pruebas contra la mandataria brasileña, quien ha reiterado su inocencia.

Si durante el juicio, que iniciará a mediados de mayo, se le considera inocente, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, podrá retomar sus funciones con pleno derecho y total normalidad. Pero si dos tercios del Senado, es decir 54 de los 81 senadores, vota a favor de la supuesta culpabilidad de la mandataria, esta será destituida e inelegible por ocho años.

De cualquier forma, será el vicepresidente de Brasil, Michel Temer, quien se ocupe de la presidencia temporalmente por estos seis meses, mientras Rousseff se somete al proceso abierto en su contra. Pero si el juicio culmina con la destitución definitiva de la mandataria electa por 54,5 millones de votos, Temer asumirá la presidencia interina hasta el 2019.