El senador Bernie Sanders puede ayudar a un triunfo demócrata en las elecciones presidenciales de noviembre, estiman hoy medios de prensa estadounidenses.

El mensaje populista del aspirante a la boleta de los azules que atrae a un gran número de votantes inconformes con la forma de hacer política en Washington, entre estos a un importante sector de los que votan como independientes (40 por ciento del electorado), pudiera inclinar la balanza en noviembre entre Hillary Clinton y el republicano Donald Trump.

Aunque sus posibilidades de obtener la papeleta en la Convención Nacional Demócrata (CND) en Filadelfia durante el mes de julio son escasas dado el fuerte respaldo de los llamados superdelegados a favor de Clinton con una proporción de 18 a uno, el político prometió "una lucha vigorosa" sobre la plataforma que ofrecerá la agrupación a sus seguidores.

Si Sanders logra incluir una parte de sus ideas en el documento, su lucha de meses no será en balde y eso pudiera restañar, en parte, las heridas que separan a la probable nominada del voto de los jóvenes y los independientes, valoran medios de prensa y comentaristas políticos.

La marcha de las primarias indican que el partido que se identifica con el asno tendrá un cónclave movido, donde la elección del candidato a la vicepresidencia y la conformación de su programa serán los aspectos centrales.

En una entrevista transmitida el viernes por la cadena en MSNBC, el legislador por Vermont dijo que si bien un presidente no está obligado a cada palabra de la plataforma oficial del partido, es importante, pues la misma refleja los deseos de la base de votantes.

Tengo la intención de hacer todo lo que pueda para que el documento sea lo más progresista posible, subrayó, en momentos en que la agrupación, según su opinión, debe respetar la base más amplia de votantes necesarios para ganar en noviembre y más allá.

Vamos a utilizar las normas de la CND para asegurar que hay un intenso debate sobre los temas importantes que enfrenta el pueblo estadounidense, puntualizó.

Pese a que prometió que no se retirará de la carrera por la boleta hasta el conteo del último voto, dejó abierta la puerta para ser compañero de fórmula de Clinton si la favorita le hace el ofrecimiento, una variante posible aunque estrategas se inclinan por un miembro de la minoría latina para secundar el empeño de la primera mujer con posibilidades de llegar a la presidencia del país.