Las constantes erupciones del volcán Turrialba en Costa Rica mantienen hoy en vilo a cientos de vecinos del coloso, sin luz ni agua potable desde hace varios días y con otros daños a cultivos y ganado.

También, la actividad del cerro, con entre dos y cinco exhalaciones de ceniza, gases y otros materiales por hora, obligó a suspender las clases por tiempo indefinido en centros educativos de las comunidades El Volcán, La Reunión, Sitios Las Abras, Las Virtudes y La Pastora.

El Comité Técnico Asesor, integrado por la Comisión Nacional de Emergencias, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) y la Red Sismológica Nacional (RSN), extendió la alerta amarilla de dos a cinco kilómetros alrededor del coloso.

Las emanaciones del Turrialba, de tres mil 340 metros de altura y el segundo del país, tras el Irazú, de tres mil 432 metros, contaminaron las fuentes de agua potable de la zona y afectan cultivos de papa, zanaharia y col (repollo).

Los expertos de las entidades mencionadas llaman a los pobladores a estar atentos al comportamiento del volcán, cuyas exhalaciones aún son freáticas, es decir, que no contienen magma.

Tras más de 130 años pasivo, el Turrialba despertó el 5 de enero de 2010 con varias erupciones de consideración en los últimos años, como la del 12 de marzo de 2015, que obligó a suspender el tráfico aéreo en esta capital.

En conferencia de prensa después del habitual Consejo de Gobierno de los martes, el ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro, señaló que el mandatario Luis Guillermo Solís está en contacto con las autoridades para adoptar las medidas que correspondan, según el comportamiento del coloso.