El hasta este martes aspirante a la nominación del Partido Republicano para ser el candidato en las elecciones presidenciales de noviembre en Estados Unidos Ted Cruz abandonó la carrera al perder en las elecciones primarias del estado de Indiana ante su principal rival, el magnate Donald Trump.

En un discurso televisado desde Indianápolis, Indiana, ante un grupo se seguidores, el senador por Texas, que se había alzado durante los últimos meses en la única alternativa a Trump dentro del campo republicano, anunció su retirada, dejando solos en la carrera al magnate y al senador de Ohio, John Kasich.

"Parece que el camino ha sido trazado", dijo Cruz a sus partidarios en Indianápolis. "Hoy lo dejamos todo en Indiana. Dimos todo lo que teníamos, pero los electores escogieron otro camino y por eso, con el corazón pesado aunque con optimismo en el futuro de la nación, estamos suspendiendo nuestra campaña", confesó en un acto público.

De haber tenido éxito en su campaña, Cruz se habría convertido en el primer presidente de Estados Unidos de ascendencia hispana, aunque con frecuencia restó importancia a su etnia durante la campaña.

El senador abogó por leyes de inmigración más estrictas y por la construcción de un muro a lo largo de la frontera con México, así como por la protección del derecho a la tenencia de armas.

También criticó la reforma de salud del presidente Barack Obama.

Cruz alegaba que era el único conservador de verdad en la contienda, y promovió su reputación en el Senado, donde chocó con demócratas y miembros de su propio partido por su obstinación ideológica. Cruz se lanzó contra lo que llamó el "cártel de Washington", en un intento por atraer a un electorado ansioso por un cambio político.

Pero a fin de cuentas no pudo competir con el atractivo de Trump entre los votantes blancos de clase trabajadora que fueron atraídos por el estilo estrambótico del magnate.