Las primeras lluvias han acarreado la esperanza de que se recuperen los ríos, de que los árboles vuelvan a reverdecer y de que se aplaque un poco el calor, pero también han traído consigo un gran peligro: de que proliferen criaderos del Aedes Aegyti, mosquito transmisor de enfermedades tan peligrosas como el dengue, el zika y el chikungunya.

Durante una jornada de fumigación en la comarca de Sábana Grande, Distrito VII de Managua, el epidemiólogo del Centro de Salud Villa Libertad, doctor Santos Ortiz, instó a la población a no bajar la guardia y a que continúe buscando potenciales criaderos de zancudos.

“Ahora que viene la lluvia debemos de tener más intensa la lucha, porque entonces van a haber más criaderos y se nos pueden incrementar los casos”, afirmó Ortiz.

Fumigación

El epidemiólogo expresó que las familias deben hacer un recorrido por todos los rincones de sus viviendas dos veces por semana buscando potenciales criaderos, y en el caso aquellas personas que tienen goteras en sus viviendas, “que se acuerden que después que pase la lluvia deben de eliminar esa agua que quedó ahí (en los baldes y panas)”.

La población de Sábana Grande se mostró consciente del problema, como también agradecida de que el Gobierno Sandinista esté mandando brigadas de fumigadores y de abatizadores para abonar en esta lucha en donde la ciudadanía es la principal responsable de que tenga éxito.

“Con las lluvias donde quiera hay acumulación del agua, y además que el zancudo prolifera en el agua limpia y entonces al haber agua por donde quiera con basura, ahí se reproduce más”, afirmó el señor Rubén Gemio.

Pedro Corea Gutiérrez fue otro de los que se expresó anuente a trabajar en pro de la salud de su comunidad. El afirmó que con las lluvias no hay otra salida que reforzar la lucha desde cada uno de los hogares.