Con una caminata que inició en las inmediaciones de la rotonda El Güegüense y culminó en el Instituto Nacional de Deportes (IND), se llevó a cabo la olimpiada hospitalaria que todos los años promueve la actividad física en niñ[email protected] que padecen enfermedades crónica como diabetes, cáncer, transplante de riñón, enfermedades del corazón y lupus.

En esta actividad de sensibilización y motivación participaron 550 niños que estuvieron acuerpados por los diferentes hospitales de Managua.

Además del deporte el Ministerio de Salud (Minsa) junto al IND promueven la danza, canto, poesía, música y la pintura.

Aura Cuadra, presidenta de la Asociación de Niños Diabéticos de Nicaragua, explicó que “Las mini olimpiadas las hacemos todos los años, esta es la novena edición y las hacemos con vista a que todos los niños que tiene enfermedades crónicas puedan hacer ejercicio, deporte y este es un día de esparcimiento en el que se unen a esta actividad”.

Haciendo deporte enfrentan mejor la enfermedad

Gilma Arias de docencia del Silais-Managua, mencionó algunas de las habilidades que adquieren los niños y niñas al hacer deporte.

“El Ministerio de Salud está impulsando todo lo que tiene que ver con medidas preventivas dirigidas a la población de riesgo, en los niños que tiene algún factor que puede predisponer a una enfermedad crónica, en este caso que ya son portadores sí se pueden hacer muchas actividades recreativas, culturales y deportivas que puedan subir su estado de ánimo, mejorar su salud y poder enfrentar mejor la enfermedad y los tratamientos”.

“Los niños diabéticos o con otra enfermedad crónica pueden hacer deporte y en este caso con estas olimpiadas hospitalarias se está impulsando la actividad física saludable, guiada por los médicos para favorecer el estado inmunológico de los niños”.

Los padres son un factor importante para que los niños con padecimientos tengan una vida más tranquila.

Juanita Pastora Ortega “uno de los beneficios es el ejercicio que cada día debemos hacer a ellos. A mí este tipo de actividades me motivan porque a mi niño me le mandan hacer bastante ejercicio, entonces es una motivación para él para salir adelante, además me le ayuda en su salud”.

Sobre los cambios que ha vito en su hijo desde que practica deporte, mencionó que “antes a él no le gustaba participar en nada, pero ahora le gusta más relacionarse con las demás personas y a mí me alegra porque si él se deprime yo me deprimo y yo siempre le digo que debemos salir adelante que la vida sigue”.

Samuel Antonio, hijo de Juanita ya es casi un adolescente, él vive solo con un riñón y a lo largo de su corta edad ha pasado por varias operaciones, abonado a eso pesaba 250 libras situación que complicaba más su estado de salud, pero ahora está totalmente concentrado en las carreras junto a otros niños, actividad que le ha permitido ir bajando de peso poco a poco.

“Me siento bien y les dio a los niños que se sienten muy triste y sienten que no pueden hacer estos ejercicios que lo hagan por que yo me siento muy feliz y bien de salud”, externó.