Augsburgo es la segunda ciudad alemana en sumarse al proyecto inaugurado en Colonia. Las autoridades viales instalaron semáforos especiales en el pavimento, en algunos cruces de tranvía, para prevenir aquellos peatones sumergidos en las pantallas de sus teléfonos inteligentes.

El fenómeno que inspiró la iniciativa se llama smombie, un juego de palabras entre smartphones y zombies para describir a los adictos al teléfono móvil que circulan por la calle sin prestar atención a lo que sucede en sus alrededores.

Las franjas de LED ubicadas en el margen de los raíles permiten atraer la mirada de los transeúntes que no prestan atención al tráfico y evitar de esta manera accidentes graves o hasta mortales.

Ya son varias las ciudades del mundo que intentan evitar los accidentes causados por el uso indiscriminado del celular.

En Nueva Jersey una diputada impulsó un proyecto de ley que busca sancionar con multas de hasta USD 50 y 15 días de cárcel a los peatones que manden mensajes de texto al mismo tiempo que caminan por la calle y escuchan música por la vía pública.