Durante los primeros minutos del partido entre el equipo venezolano el Deportivo Táchira y el conjunto mexicano de los Pumas, el protagonista del partido fue un perro, que invadió la cancha y se divirtió con los jugadores en el terreno.

El partido tuvo que ser detenido por unos minutos debido al pequeño invasor que sólo quería saludar a varios integrantes de los equipos en contienda, antes de ser sacado de la cancha.

El canino permaneció por varios minutos en el césped hasta que el defensor Gerardo Alcoba logró tomarlo en sus brazos para sacarlo de la cancha para que así reanudaran el partido, no sin antes despedir a su nuevo amigo con unos lengüetazos y que así el invasor de cuatro patas tuviera sus cinco minutos de fama en la Copa Libertadores.