Este miércoles se ha realizado en un hotel capitalino el II Congreso de Educación Especial, el cual busca avanzar en una estrategia que garantice el acceso de miles de niños y adolescentes a un sistema de educación inclusivo.

El congreso ha contado con la participación de docentes, asesores pedagógicos, funcionarios del Ministerio de Educación (Mined) y padres de familia.

El evento fue inaugurado por el asesor presidencial en temas educativos, Salvador Vanegas, quien refirió que hay un interés en que el modelo educativo desarrolle las máximas potencialidades de los niños que enfrentan alguna condición especial en el aula de estudio.

Nicaragua avanza hacia una educación inclusiva

Vanegas expresó que actualmente hay unos 7 mil niños que están siendo atendidos en las escuelas de educación especial, a lo que hay que sumar otra gran cantidad de niños con discapacidad más leve y por tanto están en lo que se conoce como “aulas inclusivas” en la primaria o secundaria regular.

El funcionario señaló que desde hace varios años se viene formando a los maestros nicaragüenses en un mecanismo de enseñanza-aprendizaje destinado a atender a este importante sector de la población.

Una de las estrategias desarrolladas es el involucramiento de las familias en la atención a los niños, como también el acompañamiento desde el modelo de educación temprana.

Nicaragua avanza hacia una educación inclusiva

“El niño es captado a partir de los tres años de edad. De cero a tres años se atiende en el programa de educación temprana en el hogar y por el período de uno a dos horas semanal, y los lugares que nos apoyan en la captación de estos niños son las instituciones estatales como el Minsa, el Ministerio de la Familia (...) y los comités que están organizados en los barrios”, explicó Agustina Rodríguez, maestra de Managua.

Rodríguez señaló que el programa ha sido muy exitoso ya que con el apoyo del equipo interdisciplinario muchos niños han logrado salir adelante.

“Nuestro objetivo es la integración familiar y llevarlos a la atención escolar, afirmó la maestra.

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Guadalupe Montalván es madre del niño Alejandro Manuel Lara, de apenas 3 años. Alejandro padece hidrocefalia y espina bífida, por lo que según su mamá, desde que nació ha tenido problemas para aprender a hablar, caminar y otras cosas que son normales en niños de su edad.
Montalván, es oriunda de Diriamba, e indicó que el Gobierno ha estado muy pendiente del desarrollo de su hijo desde los primeros meses de nacido.

“Están al pendiente de las actividades que tengo que hacer, le dan seguimiento cada quince días. Es una labor muy buena y muy grande la que hacen ellos”, manifestó esta madre quien dice notar avances en el comportamiento del niño gracias a este acompañamiento.

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