El municipio de San Marcos, ubicado en el departamento de Carazo está de fiesta celebrando sus Fiestas Patronales, en las cuales rinde honor a su Santo Patrono: San Marcos Evangelista. Desde el pasado sábado que la imagen fue bajada de su trono de honor en la Parroquia que lleva su nombre, esta ciudad está echando la casa por la ventana.

El domingo 24 de abril se desarrolló el tradicional tope de los santos. San Marquitos, a como el pueblo le llama cariñosamente, salió en hombros rumbo al sector de las Pilas de Sapasmapa, donde se encontró con la venerada imagen de Nuestra Señora de Monserrat, patrona del Municipio de La Concepción, luego se dirigieron sobre la carretera hacia Jinotepe, en el sector conocido como “El Mojón”, en este sitio se realizó el encuentro con Santiago Apóstol, patrono de Jinotepe y San Sebastián Mártir, patrono de Diriamba.

En “El Mojón”, el pueblo católico aplaudió, echó vivas, quemó pólvora y se unieron a la algarabía del Tope, luego acompañaron a las veneradas imágenes hacia la ciudad de San Marcos, haciendo su entrada al templo principal a eso de las siete de la noche.

Entrada la noche, la Alcaldía Municipal deleitó a la población con los tradicionales juegos pirotécnicos, luego el pueblo cantó “La mañanitas” a “San Marquitos”. El 25 de abril, día en que la Iglesia Católica celebra la Fiesta del Evangelista San Marcos, el pueblo se despertó con el sonido de los filarmónicos en la tradicional “Diana”. A las diez de la mañana se desarrolló una Solemne Misa que fue presida por el Cardenal Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua, quien se hizo acompañar de sacerdotes de Masaya y Carazo.

Finalizada la celebración, el pueblo se dispuso pagar sus promesas a San Marcos y acompañarlos en la tradicional Procesión, la cual recorrió la mayoría de las calles del Municipio. Este recorrido fue acompañado por los bailes tradicionales de la localidad, tales como la Vaquita, el Toro venado y las Inditas. En la enramada de la Mayordomía se repartió la tradicional masa de cazuela y la chicha de jengibre y de maíz a los visitantes.

El pueblo agradecido demostraba su fervor a su Santi Patrono de distintas maneras: “Yo soy Sanmarqueña a mucho orgullo, soy católica y creo mucho en el poder de intercesión de San Marquitos, él me ha ayudado mucho a salir de distintas dificultades, yo estuve muy enferma, le rogué que me ayudara y así lo hizo y aquí estoy para la honra y gloria de Dios, pagando mi promesa, acompañándolo en toda la procesión, expresó la Señora Luisa López.

“Yo bailo en el Toro Venado porque le tengo mucha fe a San Marquitos, él es muy poderoso, nuestro Dios le ayuda y le escucha para que atienda a nuestras súplicas, él cuida a su pueblo, lo protege y por eso lo queremos y siempre lo acompañamos”, dijo el joven Antonio Ramírez, mientras bailaba en el Toro Venado.

Según cuenta una leyenda local, hace muchos años una pequeña imagen de San Marcos apareció en el sector de las pilas de Sapasmapa, sitio de históricas inconformidades y enfrentamientos entre los pobladores de San Marcos y de La Concepción. El párroco de la localidad identificó que era una representación del Evangelista San Marcos y de decidió que fuese en Patrono del poblado, por lo tanto, el pueblo tomó su nombre en honor a su Santo Patrono.