El pasado 19 de abril, Diego Armando Maradona, campeón mundial con la Selección de Argentina y leyenda del fútbol mundial, compartió con niños de las diferentes academias que promueve la Alcaldía de Managua (ALMA), una día muy especial para los menores, pero en particular para el pequeño Jersell Eslayder Plata Blanco, integrante de la escuela de futbol infantil ALMA-Saprissa.

Ese día, Diego presenciaba un encuentro deportivo entre pequeños futbolistas de los equipos de Alma-Saprissa y Walter Ferreti, pero la agilidad y destreza de Jerssell, fue lo que captó la atención del astro del futbol.

La pequeña promesa del fútbol nicaragüense de 10 años, recuerda que al finalizar el encuentro deportivo, Maradona llegó por sorpresa al campo, lo abrazó y lo felicitó por su gran desempeño en el campo, además de darle un obsequio.

“Él (Maradona) me felicitó por mi desempeño, me obsequió su gorra y me abrazo fuerte con una gran sonrisa; y me sentí orgulloso… yo le quería agradecer por el regalo, pero como estaba nervioso no le pude decir nada”, expresó el pequeño futbolista.

“Yo hecho goles, doy balón, toco y disparo de largo” comenta el pequeño habitante del barrio Bello Amanecer, en Ciudad Sandino, al referirse a sus destrezas en este deporte.

Niño abrazado por Maradona

El entrenador Dixon Zeledón, expresó que Jerssell es un jugador con un proceso de 2 años en esta escuela y con habilidades en retener demasiado el balón.

El entrenador, aseguró que Maradona se mostró sorprendido por la habilidad del pequeño al jugar individual en el terreno, al que comparó con otros jugadores.

Dixon, agrega que esta academia promueve 50% futbol y 50% preparación psicológica, muy importante para formar a verdaderos futbolistas con valores.

Wilber Plata, padre del menor, expresó sentirse orgulloso al mirar que uno de los grandes del fútbol tomó en cuenta a su hijo.

“Mi hijo sueña a ser un grande del fútbol; él cada vez que agarra el balón no para y siempre está jugando en casa, además de su entrenamiento para mantener el ritmo del balón”, comentó.

Por su parte, Karen Munguía Maradiaga, madre del niño, recuerda que ese día su hijo llegó emocionado porque Maradona lo beso, abrazo, le dio la bendición y le dijo que él sería un gran futbolista.

“Yo lo confieso que mi hijo será un gran futbolista y primero Dios que él logre lo que quiere; pero que primero se enfoque en los estudios”, finalizó orgullosa de esta inolvidable experiencia para su hijo.