Desde tempranas horas de la mañana, en las filas de personas que avanzan ordenadamente para cobrar los 750 córdobas, se pueden ver los rostros aliviados de quienes ampliarán su capacidad adquisitiva y podrán solventar de mejor manera las necesidades básicas de su hogar.

Manuel Antonio Molina Álvarez, trabajador del Instituto de Medicina Legal, intuición auxiliar del Poder Judicial nicaragüense, luego de haber terminado con su pago ordinario, utilizará el bono para comprar un “arrocito” y aumentar de esa manera provisión mensual en su hogar.

El trabajador que ha recibido el complemento desde que el Gobierno sandinista asumió el poder por sufragio directo en el año 2006 y ratificado con el mismo mecanismo electoral en 2011, califica como “excelente” la iniciativa adoptada “porque es una ayuda que nos mantiene algo del sustento diario”.

Del mismo modo lo califica Fátima Morales, quien labora como conserje en el prescolar ‘Nueva Vida’, y aseguró al mismo tiempo que las entregas del bono solidario son una gran ayuda. “Viera como lo esperamos, porque a veces no nos ha llegado el pago y con eso nos ayudamos”, manifestó Morales.

Con el complemento salarial, la nicaragüense restituida de gozar de un salario digno podrá –según sus palabras– comprar una pequeña provisión, pagar pequeñas deudas adquiridas y comprar materiales para dignificar también su vivienda.

Bono solidario, un justo reconocimiento a los trabajadores que hacen funcionar el país

Otro de los que recibió el Bono Solidario en esta nueva entrega es Daniel García, trabajador de Limpieza Pública en el Distrito II de la capital.  Él, junto a sus compañeros de trabajo, es uno de los que se encarga de embellecer las principales avenidas en la capital con su arduo esfuerzo. “Yo veo muy bien que nuestro gobierno nos aumente un poco con este bono porque la canasta va subiendo, con este gobierno vamos más, con el bono pienso pagar la luz, pagar el agua y comprar u pollo”, dijo el protagonista de restitución de derechos.

Asimismo el educador, William Centeno, que labora en el Instituto Nacional Autónomo Miguel Ramírez Goyena, se dedica a formar intelectualmente a los futuros herederos de la patria y además es cabeza una familia integrada por siete personas. El bono para este maestro complementará los gatos propios de la manutención de un núcleo familiar, para él, la ayuda económica  “viene a ser un oxigeno en nuestro salario”.

De esta manera, el Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional, potencia las capacidades adquisitivas de los nicaragüenses. El Bono Cristiano, Socialista y Solidario, es uno más de los gestos de solidaridad concebidos para restituir los derechos arrebatados a los nicaragüenses durante 16 años de neoliberalismo.