El presidente Rafael Correa regresó hoy a Ecuador para ponerse al frente de las labores de salvamento y reconstrucción en respuesta a los efectos de un terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter acontecido ayer.

Durante la tragedia, el mandatario se encontraba en el Vaticano, por una invitación del papa Francisco para dictar una conferencia.

Según reportó la televisión local, el jefe de Estado aterrizó esta tarde en la base aérea de Manta, provincia de Manabí, la más devastada por el sismo que, según el Instituto Geofísico, ya tiene más de 135 réplicas en la zona de Pedernales, lugar del epicentro.

Tras conocer la noticia, Correa llamó a la unidad nacional en Ecuador y firmó un decreto de excepción y movilización nacional a fin de enfrentar las consecuencias del movimiento telúrico más grave que ha vivido su nación desde 1979.

Hasta el momento, se tiene noticia de 246 fallecidos y dos mil 527 heridos, pero las autoridades estiman que las cifras pueden aumentar en las próximas horas, pues aún continúan las labores de búsqueda y rescate.