Como parte del esfuerzo de vivir bien y saludable en los municipios y comunidades, este sábado se llevaron a cabo en diferentes barrios de Managua asambleas de familias en donde se abordó de manera integral la problemática de la basura.

En estos encuentros se trató de acordar junto a los líderes comunitarios una mejor estrategia para evitar que los desechos sigan siendo foco de enfermedades e insalubridad, a través del compromiso ciudadano y un mejor control del sistema de recolección a cargo de la alcaldía capitalina.

Estas asambleas revisten de gran significao si se toma en cuenta que el Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom) ha lanzado el concurso “Mi Barrio, Mi Comunidad y Mi Municipio más Limpio”, en donde se busca el involucramiento comunitario para lograr la meta, la cual estará dota de reconocimientos y premios para invertir en el mejoramiento de la misma comunidad, barrio o municipio.

En el Omar Torrijos, Distrito III de Managua, no se dejó un solo punto sin abordar. Ahí se reflejaron problemas en el sistema de recolección, las enfermedades, las calles y cauces sucios, como también la falta de interés de algunos pobladores en contribuir a vivir en un lugar saludable.

Nancy Castrillo, Secretaria Política del barrio, explicó que el concurso de por sí es un buen elemento para motivar a que la población se involucre en la tarea, aunque insistió en que este es un trabajo que se debe realizar de manera cotidiana, ya que las principales beneficiadas son las mismas familias.

“Queremos que las personas se motiven a mantener limpio y evitar las enfermedades”, aseguró.

La líder comunitaria subrayó que ya hay un acuerdo con la Comuna para que el camión recolector entre al barrio los días lunes, jueves y sábado, pero maximizando la eficiencia de su labor, y contando con el compromiso de cada hogar de sacar la basura a tiempo.

“Si (el camión recolector) no viene (vamos) a llamar, reportar a la Alcaldía”, manifestó.

Uno de los sectores del barrio se ubica muy cerca de un guindo, de tal manera que el camión no puede entrar hasta ahí. Algunos pobladores se quejaron de que sus vecinos se niegan a sacar la basura hasta un lugar más accesible, como también que muchos dueños de vehículos no despejan las estrechas calles para permitir el ingreso del camión lo más que se pueda.

Otros pobladores indicaron tener una pugna permanente con los recolectores porque supuestamente se les llevan los sacos de la basura. Sin embargo, vecinos como la señora Martha Quintero, insistieron en que para evitar eso, lo idóneo es que cada familia compre bolsas plásticas, las cuales tienen un precio muy bajo y por tanto no es necesario que el recolector tenga que estar lidiando con las quejas de los dueños de los sacos.

“Hay que comprar bolsa de basura, (no hay que) estar peleando toda la vida por un saco. El señor de la (recolección) de la basura también anda asoleado”, subrayó Quintero.

Las familias recuerdan que las diarreas y las infecciones vienen por la basura, de ahí que cada persona tiene obligadamente que cooperar.

“Tenemos que cooperar para que así el pueblo no sigamos viendo más enfermedades. Si nosotros no cooperamos en ayudarle al de la basura ¿cómo vamos a hacer? ¿Que por que él está ganando tiene que sacar la basura hasta de mi casa? No. Somos nosotros los que tenemos que limpiar nuestros hogares, aseguró por su parte Martha López.