Desde que se sintió el fuerte sismo de 7.6 en la escala de Richter que tuvo su epicentro en suelo costarricense, en estas dos comunidades costeras se pusieron en práctica las orientaciones que durante meses ha ensayado la población como parte de las alertas preventivas.

A la hora en que se percibió el fuerte sismo, que sacudió prácticamente toda la costa pacífico de Nicaragua, a eso de las 8 y 45 minutos de la mañana de este miércoles, más de 500 personas se encontraban en la playa de Masachapa.

En su mayoría eran pescadores que recién acababan de salir del mar con sus cargamentos y en ese momento estaba comercializando el producto.

María de los Ángeles Obando Medina, miembro de la Cooperativa Mujeres al Poder y coordinadora local del Poder Ciudadano, dijo que tras sentir el jamaqueo, se dispuso a abandonar la costa y a integrarse a las brigadas que se movilizaban para evacuar a los pobladores hacia lugares seguros de la comunidad.

“Dejamos todos el trabajo, evacuamos a la gente de la costa, con los niños y ancianos para buscar partes altas y esperar la voluntad de Dios”, dijo la mujer.

Buscar los puntos altos

“Como usted sabe, ya nosotros manejamos de que a la hora de un fuerte sismo, después de 6.5 o 5.8 grados, tenemos que evacuar la costa y salir a puntos altos”, añadió María de los Ángeles.

“En ese momento estábamos más de 500 pescadores, a la hora en que estaban saliendo las pangas del mar, y en ese momento hay  mucho movimiento del comercio, imagínese el susto!”, exclamó.

A eso de las 12 meridianas, después de varias horas de alerta de tsunami, 110 soldados del Ejército de Nicaragua y cuatro camiones, estaban a pocas cuadras de la costa de Masachapa, esperando instrucciones para entrar en acción en caso de una emergencia mayor.

 



“Ya la Fuerza Naval del Ejército, nos ordenó que no hay por hoy salida al mar, ellos salían hoy a las tres de la tarde, pero la faena de pesca queda suspendida este miércoles”, indicó la mujer cooperativista.

El alcalde Noel Cerda dijo que al mediodía se vivía en Masachapa una situación de normalidad, pero que tanto las autoridades como la población se mantenían alerta por cualquier eventualidad.

Cerda informó que unas 500 personas fueron evacuadas de la zona costera de este popular balneario y del vecino Pochomil, en su mayoría niños, ancianos y personas que estaban en las costas.

El edil indicó que las orientaciones emanadas del Presidente de la República, comandante Daniel Ortega de mantener la alerta hasta nueva orden aquí se cumplió sin contratiempos.

Movilización ordenada


También se cumplió la orientación de movilizar a las personas a lugares seguros, aunque no hubo traslado de familias a refugios, ya que esta medida no fue necesaria.

“Nosotros mantenemos activada la alerta, los puntos de control, los puestos de mando y estamos preparados ante cualquier evento”, refirió el alcalde Cerda.

Dijo que el sismo de este miércoles que se sintió con una gran intensidad en varios puntos del Pacífico de Nicaragua, fue tan fuerte que el agua de algunas piscinas se desbordaron.

Otros pobladores de Masachapa y Pochomil relataron que el sismo los puso mareados y algunos estuvieron a punto de caer a causa del movimiento telúrico, que en algunas casas movió mesas y lanzó al suelo algunos objetos, pero sin causar mayores daños en las viviendas.

Por su parte, el Teniente coronel Mario Rivas Pérez, de la Defensa Civil de Managua, expresó que tanto los soldados del Ejército como los miembros de la Defensa Civil, estaban colaborando con las autoridades del Poder Ciudadano ante una eventual emergencia.



Siguen en disposición combativa

“La evacuación que hicieron las autoridades locales fue ordenada y aquí tenemos a las fuerzas del Ejército en disposición combativa para una situación de mayor peligro”, agregó.

Asimismo indicó que durante este miércoles se mantendrán durante varias horas más las medidas preventivas por cualquier réplica, independiente de que el peligro de tsunami ya pasó, acotó Rivas Pérez.

Destacó el jefe militar que la población colaboró con las autoridades para evacuar las zonas costeras sin mayores contratiempos.

Indicó que como la población ya conoce las medidas, las ha ensayado, ya sabe lo que tiene que hacer en estos casos, lo que facilita la labor de los organismos de prevención y socorro.

Las rocolas vuelven a sonar

Al igual que en el resto del país las clases fueron suspendidas en los colegios de Masachapa y San Rafael del Sur.

No obstante la alerta de tsunami, tanto en Masachapa como en la vecina San Rafael del Sur, las actividades comerciales no sufrieron ningún retraso y se notaba gran actividad en pulperías, ventas, tiendas y otros negocios.

En la zona costera los restaurantes y otros pequeños negocios, cerraron por la mañana, pero en horas del mediodía, la música de las rocolas y los equipos de sonido, volvía a sonar como indicando que pese a todo, la vida continúa.