En los barrios costeros del Distrito I de Managua, Candelaria, Carlos Reyna y Rubén Darío, las epidemias están controladas gracias a la conciencia que ha adquirido la población y al trabajo conjunto con las autoridades de salud.

Silvino González, epidemiólogo del Centro de Salud Roberto Herrera, explicó que de momento en ese sector no se reporta ningún caso de Zika, sin embargo ya se ha cumplido el plazo de 9 días desde la última vez que se presentaron a fumigar.

“Hoy justamente le corresponde la continuidad de buscar cómo erradicar el mosquito en su forma adulta”, comentó.

La organización es el éxito

Las familias reconocen que sólo organizados y con un gobierno comprometido con su bienestar, han logrado el éxito de estas jornadas de salud.

Este esfuerzo para ellos es valioso, sobre todo para niños y ancianos, por lo que es necesario involucrarse desde sus casas y en la limpieza de su barrio “porque muchas veces el zancudo no está dentro de las casas, está en las cunetas, si ustedes se fijan en las cunetas están los charcos de agua y ahí es donde se apodera el zancudo”, afirmó Sandra María González, habitante del Barrio Candelaria.

“Si lo hacemos todos y nos unimos todos, salimos adelante y Nicaragua siempre va a estar adelante con la salud”, agregó.

Igualmente Don Aquiles Corea, opinó que es muy importante este esfuerzo promovido por el gobierno, pero no olvidó la parte que deben aportar los ciudadanos. “(Debemos) estar más acoplados, o sea, unidos para hacer jornadas de limpieza, de todo lo que se puede dar para eliminar ese zancudo”, sostuvo.

En esta ocasión, para dar continuidad a la lucha permanente, los brigadistas del MINSA fumigaron y llevaron el mensaje de prevención a unas 900 viviendas en estos tres barrios.