Devon Murray, quien cobrara fama mundial gracias a interpretación de Seamus Finnigan, su personaje en las películas de Harry Potter, se encuentra prácticamente en la ruina, ¿las razones? Alcohol, autos y mujeres.

El actor irlandés de 27 años hizo una fortuna que asciende a los 1.2 millones de euros, esto por 10 años de trabajo en las exitosas adaptaciones de las novelas de J.K.Rowling.

Los malos manejos en sus ahorros lo llevaron a la ruina y, por ende, a la Corte.