Orquídeas, ranas y mariposas es un trinomio con el que se puede identificar con facilidad la naturaleza silvestre de San Ramón, municipio de Matagalpa. Estas especies, cuya presencia es notable sobre todo en la zona rural, es un claro motivo por el que muchas personas practican turismo de observación en la zona.

Orquídeas, ranas y mariposas

No es casualidad entonces, que el Centro Turístico Comunitario Rural San Ramón escogiera a estas plantas, anfibios e insectos para ser producidos de manera controlada con el fin de su liberación posterior y mientras tanto, mostrar a los interesados la belleza de sus tonos coloridos y sus particularidades.

Precisamente, uno de los objetivos principales de este Centro Turístico, que cuenta con habitaciones acondicionadas para recibir a grupos y una sala de conferencia, es promover entre las familias un contacto armonioso con las especies de la zona.

Orquídeas, ranas y mariposas

Además, es un lugar oportuno para mostrar a los turistas la idiosincrasia de la comunidad, en medio de un corredor también perteneciente a la ruta del café, explica Freddy Hernández, responsable de atención al cliente del centro.

“El lugar está establecido para hacer recorridos, para visitar el mariposario, el ranario y lo que es el orquideario. Todo es extraído de la parte original de la zona. Estamos con un servicio directamente para grupos, le ofrecemos alimentación, hospedaje, bebida y bocadillos a todo público”, dice a modo de invitación.

Orquídeas, ranas y mariposas

Recorrido

Al subir por el camino que lleva al Centro, un rótulo azul, con el dibujo monocromático de una flor en el medio, señala con una flecha a un edificio donde se encuentran 45 especies de orquídeas de las más de 80 que se han identificado en la zona.

De momento, sólo algunas florecen por la temporada pero mientras avanzan los meses, toman turnos para mostrar sus encantos particulares.

Orquídeas, ranas y mariposas

Ernesto Morales, guía turístico, expone además que existen muchas especies que cada vez son más difíciles de encontrar en estado natural.

Lo mismo ocurre con las ranas. En su caso —al menos de las tres variedades que de momento hay en el centro comunitario— son víctimas fáciles de sus depredadores naturales, pues no cuentan con veneno, sólo con sus colores que a pesar de vistosos, les permiten camuflarse en los paisajes de donde provienen.

Orquídeas, ranas y mariposas

En el ranario ubicado frente al orquideario, se esconden entre las plantas ranitas de cuerpo casi todo verde pero con grandes ojos rojos, que sólo al abrir delatan su presencia. Al avanzar lentamente o saltar de repente, dejan ver su vientre y ancas azules con detalles amarillos y las puntas de sus largos dedos que acaban en bolitas anaranjadas.

En los estanques, otras “ranas saltarinas” y sapos que no miden más de 15 centímetros se mimetizan enterradas con el entorno artificial y que en ocasiones solo pueden notarse cuando Morales las localiza a petición de los turistas.

Orquídeas, ranas y mariposas

Las mariposas y las ranas son indicadoras del medioambiente. Los polinizadores alados, que moran en el edificio que sigue enseguida del ranario, hacen gala de su delicado vuelo y se posan a gusto en las flores y las frutas puestas para que se usen tanto como alimento, como para refugio para sus huevos.

La melodía que compone la naturaleza es intensa en estas construcciones. Entre este canto y ritmo del medio, el guía comenta lo indispensable de los insectos voladores y que el objetivo es lograr recolectar 58 especies de mariposas.

Orquídeas, ranas y mariposas

El Orquidiario de Doña Rita

Doña Rita Elena Ruiz ha expresado su amor a las flores desde que era una pequeña niña. Su pasión por la naturaleza la llevó a coleccionar orquídeas por su aroma y variedad.

Hoy vive en la comunidad de Yasica Sur, ubicada también en San Ramón, Matagalpa, donde se estableció hace unos 15 años y ha logrado recolectar más de 80 especies gracias a su dedicación e inacabable entusiasmo.

Orquídeas, ranas y mariposas

Allí, logró fundar un comedor conocido por su exquisita sopa de gallina india que ofrece cada domingo, plataforma con la que ha podido dar a conocer de a poco su pasión a cada turista nacional y extranjero que la visita.

Su establecimiento está rodeado por pequeños senderos que muestran a cada paso y sobre varios niveles un sinnúmero de orquídeas, flores y heliconias, cuya floración y esplendor se vive al máximo entre mayo y diciembre.

Orquídeas, ranas y mariposas

Sus amores crecen cultivados, unos en pequeños armazones de madera, otros en colgantes improvisados, otros más en recipientes plásticos, desde el mismo suelo y en recipientes tan variados como la imaginación le ha permitido.

“Me fui haciendo de tantas variedades y así intercambiando con gente de otros departamentos para que ellos tengan de las mías y yo de las de ellos”, comenta con una sonrisa de satisfacción dibujada en su cara.

Orquídeas, ranas y mariposas

Su cariño por sus plantas es tanto que algunas llevan un nombre y apellido, que les ha asignado al margen de sus nombres científicos o comunes.

“Me he acostumbrado a identificarles con los nombres que yo consideré, por ejemplo su forma de floración, la persona que me la trajo o me la vendió”, comenta señalando a su “dama danzante”.

Orquídeas, ranas y mariposas

Doña Rita, agradece el apoyo que ha tenido desde el Gobierno Sandinista a través del Intur, para lograr ampliar la promoción de su local.

“He participado en algunas ferias en Matagalpa, aquí en el municipio de San Ramón y la gente que nos visita siempre viene, va conociendo y siempre vienen más”, dice confiada en que seguirá creciendo en número su amado orquideario.