El Mercado Oriental produce una cantidad de basura directamente proporcional a sus colosales dimensiones. Un problema muy complejo en el que están involucrados tanto la Alcaldía de Managua, los comerciantes y los mismos compradores.

Son aproximadamente 150 metros cúbicos de basura los que se retiran diariamente en el mercado, y entre 15 y 17 contenedores los que son llevados hacia el vertedero municipal desde el centro de transferencia conocido como Xolotlán.

De acuerdo al gerente del mercado, Augusto Rivera, para la limpieza del mercado se cuenta con 60 operarios, quienes desde las 4:00 de la madrugada recorren tramo a tramo retirando la basura.

El complejo reto de la basura en el Oriental

Rivera expresa que la limpieza sólo puede realizarse por la mañana ya que entrado el día la aglomeración de gente hace imposible la tarea.

“Solo nosotros recogemos 130 metros cúbicos y unos 20 metros cúbicos (los recogen) privados (ya que) hay mucha gente que le paga a carretoneros que entran también a hacer este trabajo al mercado”, explica.

A parte de eso, todos los jueves en conjunto con el Distrito de la Alcaldía se realiza una jornada de limpieza sobre todo en el sector del Gancho de Caminos hacia el Novillo, “que es donde se genera un poco más de basura”.

El complejo reto de la basura en el Oriental

Para el gerente del Oriental, una de las cosas que más dificulta la limpieza es el ordenamiento, es decir, al ocupar los comerciantes las calles los carretones no pueden entrar después de las 10 de la mañana y por tanto la basura se acumula mucho más.

“Los carretones no pueden pasar y si botan un canasto de producto ya se genera un conflicto, por eso es que hacemos este trabajo por la mañana”, refiere.

El complejo reto de la basura en el Oriental

Falta contribución

Un recorrido por el centro comercial evidenció el trabajo de los operarios, pero también el problema, ya que poco después de que ellos han retirado la basura las calles vuelven a estar abarrotadas de desperdicios ¿Los responsables? Nada menos que los mismos comerciantes y los compradores.

“Cuando pasan los carretoneros se llevan la basura de nosotros en la mañana pero después (otros comerciantes) vienen a tirar la basura, (y) a nosotros nos perjudica”, se queja el vendedor Manuel Fonseca, quien asegura que los operarios “pasan diario” por el Gancho de Camino.

“Los comerciantes deben de contribuir en recoger la basura y tenerla en su lugar” para cuando pase el carretón, subraya.

El complejo reto de la basura en el Oriental

El operario Oscar Díaz lamenta que a pesar de la ardua labor de limpieza, no se logre erradicar esta mala costumbre.

“Hay gente que va en los buses y le vale, ahí van tirando la basura. O sea, que hay una ignorancia, no quieren aprender que aquí nosotros tenemos que vivir limpio, manifiesta Díaz.

El complejo reto de la basura en el Oriental

Una lucha sin tregua

Muchos comerciantes viven entre la lucha y la resignación. Tratan de mantener limpios sus tramos, pero destacan que se les hace difícil ir más allá, porque la cantidad de basura excede sus posibilidades.

“Si los clientes mirán así no se arriman a comprar, porque dicen que es muy cochino eso, entonces claro que nos afecta”, manifiesta Esperanza López

El complejo reto de la basura en el Oriental

“Nosotros queremos recoger la basura, pero no todos somos iguales, hay unos (comerciantes) que solo botan y no recogen”, lamenta.

De los 150 metros cúbicos de desechos, un 90% es material orgánico. Por esta razón es que se apela a la responsabilidad compartida de todos los involucrados y de esta manera hacer del mercado más grande de Centro América un lugar mucho más agradable donde todos puedan ir con tranquilidad, sin ver los enormes cerros de basura.