La apertura de un juicio político contra la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, no tiene "ningún fundamento" y su mandato constitucional debe ser respetado, dijo este martes el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro.

Si no existe "ninguna acusación, ninguna mancha que poner en términos de corrupción sobre la presidenta Dilma Rousseff, entonces no hay ningún fundamento para avanzar en un proceso de destitución, definitivamente no", dijo Almagro a periodistas en la Universidad de Georgetown, en Washington.

Según Almagro, en caso de que se verifique "la mínima acusación" sobre la honestidad de Rousseff, "probablemente nosotros seríamos los primeros en marcar que debe dar un paso al costado, pero eso no existe".

"Acá hay un mandato constitucional que le dio la ciudadanía a la presidente. Y debe ser respetado", insistió Almagro este martes.

Almagro también hizo una referencia al juez Sergio Moro, a quien el Supremo Tribunal Federal amonestó y puso un límite en sus investigaciones anticorrupción después que filtró a la prensa el contenido de conversaciones telefónicas interceptadas entre Rousseff y el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

"Todos los ciudadanos son iguales ante la ley. Y los jueces están obligados por las leyes que aplican. Ningún juez está por encima de la ley que aplica", dijo el titular de la OEA.

Para Almagro, la prioridad en la actual coyuntura brasileña es "la necesidad de respetar los mandatos constitucionales que dispone la democracia, que es la que establece las reglas del juego".