Un ex funcionario de migración y extranjería fue el primero en testificar durante la tarde de este lunes y entre sus declaraciones afirmó que trabajando en el puesto fronterizo Peñas Blancas, en el departamento de Rivas, le correspondió revisar los documentos migratorios de Julio Osuna, quien solía viajar a Costa Rica por razones de placer acompañado de un tal José, siendo este último beneficiado de la posición de Osuna como magistrado suplente del CSE para no tener que ser tan requisado al momento de sus viajes hacia el vecino país del sur.

Asimismo, el testigo relató que desarrolló una profunda amistad con el ex magistrado del CSE, quien en el seno de la confianza le comentó que tenía planeado desarrollar algunos negocios con unos guatemaltecos para la compra de droga en Costa Rica, transacción que nunca llegó a concretizarse, pero que posteriormente manifestó su interés en montar un negocio de venta de repuestos de bicicletas en Managua, para lo cual deseaba comprar dichos repuestos en Costa Rica y necesitaba un poco de ayuda para facilitar el ingreso de la mercadería por Peñas Blancas.

El testigo comentó que Osuna, en ocasión del atentado en el que muriera el trovador argentino Facundo Cabral, le indicó que un amigo suyo desde los tiempos de escuela había sufrido un atentado, haciendo referencia a Henry Aquiles Fariñas.

Por otro lado, explicó que sabía que Osuna realizaba algunos trámites de cédulas de identidad a nicaragüenses que se encontraban en Costa Rica, trabajó que solía realizar cada vez que este necesitaba un poco de dinero extra.

Otro de los testimonios presentados durante la séptima audiencia, reafirma que en las investigaciones policiales constan los archivos fotográficos de la ocupación de documentos varios en casa de Julio Osuna Ruiz y Francisco Osuna Ruiz, donde se encontraron copias de cédulas de identidad, certificados de nacimiento y pasaportes diplomáticos y ordinarios a nombre del ex magistrado, así como otros pasaportes ordinarios completamente en blanco.

Un oficial especialista en dermatoscopía, confirmó que las investigaciones realizadas por su departamento lograron determinar que las impresiones digitales del dedo pulgar derecho reflejado en la cedula de identidad a nombre de Fernando José Treminio coincidía con las huellas dactilares de Alejandro Jiménez “El Palidejo”, de quien se presume que ese documento fue gestionado por el ex magistrado Osuna.

Rafirman asistencia de El Palidejo a talleres automotrices

Uno de los testigos civiles que brindó declaraciones en la audiencia y cuya ocupación es ser mecánico automotriz, manifestó que a su lugar de trabajo fueron llevados alrededor de 16 vehículos que necesitaban reparación y que tenían gran vinculación con Alejandro Jiménez “El Palidejo.

El testigo expuso que el primero en llevarle uno de esos vehículos fue Henry Bermúdez, quien acostumbraba a comprar autos vía Internet y quien estaba interesado en introducir de forma rápida varios automóviles a tierras nicaragüenses, llegando posteriormente otros vehículos de manos de Guillermo Blandón, Alejandro Jiménez, María Lourdes Vílchez, entre otros.

Confirmó que quien realizaba el pago de las reparaciones de los vehículos era el propio Palidejo, María Lourdes Vílchez y Guillermo Blandón.