La tarde de este miércoles regresaron al país 39 compatriotas nicaragüenses que fueron deportados por las autoridades de Estados Unidos.

Los nacionales fueron recibidos por las autoridades de Migración, Policía Nacional y Ministerio de la Familia, en el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino.



Tras el arribo las autoridades chequearon la salud de los ciudadanos y posteriormente hicieron todos los trámites para garantizarles que regresen de manera segura a sus lugares de origen.

El Comisionado Juan Ramón Gámez, Jefe de Auxilio Judicial, indicó que siempre que llegan nicaragüenses deportados son bien atendidos por las autoridades y se les garantiza alimentación y un estipendio para movilizarse hacia sus hogares.

Para garantizar la seguridad, la Policía Nacional también verifica la situación legal de cada uno de los nicaragüenses a fin de que sean dispuestos a las autoridades si tienen alguna deuda pendiente.

En esta ocasión, de los 39 ciudadanos deportados, se verificó la situación de 12 personas, indicó Gámez.

Dejar todo es muy difícil

En su mayoría los jóvenes deportados que fueron recibidos por las autoridades en el Aeropuerto explicaron que tenían varios años de vivir y trabajar ilegalmente en Estados Unidos.

"Lamento que me agarraron me metieron preso sin asistencia, como un ladrón, allá dejé todas mis cosas, mi familia, mis hijos... todo", relató uno de los jóvenes que prefirió omitir su nombre.

Otro de los muchachos deportados es Eddy Salgado, procedente de Matagalpa. "Es un poco difícil esta situación, pero nos sentimos bien que ya estamos en nuestra patria, hay quienes regresan en un ataúd, pero nosotros gracias a Dios venimos bien", expresó.



"Cuando llegue a mi casa quiero abrazar a mi mamá, a mis hijos y buscar que hacer", dijo Salgado quien tenía 10 años de vivir en Estados Unidos.

Este joven dijo sentirse agradecido e impresionado con el recibimiento de las autoridades. "Me da gusto que este el gobierno respaldando al pueblo", indicó.

Byron Álvarez, procedente de León, comentó que tenía varios años de vivir y trabajar en Estados Unidos. Relató que dejó todas sus pertenencias en Estados Unidos y apenas regresó con algo de dinero para movilizarse a ver a su mamá que vive en la Mina El Limón.