Brenes recordó que en el año 1990 el Cardenal Miguel Obando Bravo empezó a hacer las gestiones para la construcción de la catedral, lo cual se materializó un año después cuando se empezó a erigir el nuevo templo.

“Nuestra segunda iglesia catedral con el terremoto (de 1972) había quedado totalmente destruida y una opción pastoral fue que se construyeran primero todas las iglesias de los barrios y por último la iglesia catedral de la arquidiócesis”, explicó el Arzobispo capitalino.

Brenes agradeció el apoyo de las arquidiócesis de otros países hermanos y de los fieles nicaragüenses, quienes con su aporto hicieron posible la construcción de la catedral capitalina.

Con motivo de esta celebración, cientos de fieles llevaron   regalos para la arquidiócesis.

“Estamos alegres como católicos, como fieles laicos de la iglesia de que tenemos una catedral que antes no la teníamos”, señaló Fulvio Delgado.

La población recordó que durante años Managua careció de un templo de adoración con las características de catedral.

“Más de 20 pasamos así, sin tener nuestra catedral, sin tener un lugar donde adorar a Dios”, dijo Margaria Solano, otra de las fieles católicas.

En los mismos términos se refirió doña Joaquina Castellano. “Cuando yo estaba pequeña iba a la catedral vieja hasta que la destruyó el terremoto. Para mí una gran alegría cuando se empezó a construir esta catedral”, aseguró Castellano.