Víctimas del sistema neoliberal que imperó en Nicaragua desde 1990 hasta el 2007, estas familias han sufrido en carne viva la exclusión y la desigualdad social durante años. Con el retorno del sandinismo al poder poco a poco se ha ido avanzando en mejorar las condiciones de vida de estas personas, siendo su seguridad alimentaria uno de los pasos fundamentales para alcanzar el objetivo propuesto.

Una de estas personas que ha visto restituido este derecho es la maestra Ana Miriam Torres, de 76 años, quien desde hace 3 años debido a una lesión tiene que auxiliarse de un andarivel o una silla de ruedas para movilizarse.

“Estoy de maravilla, me siento muy bien, encantada, y le doy gracias al presidente Daniel y a Dios por estar viendo las necesidades de cada uno de nosotros”, dijo Torres, habitante del barrio Sierra Maestra, quien ejerció la carrera de maestra durante 42 años.

Esta maestra aseguró que este paquete alimentario ella suple en gran manera las necesidades de su hogar.

Elena Zapata, de 69 años, habita en el barrio Camilo Chamorro, y aseguró sentirse realmente satisfecha porque el comandante Daniel Ortega se ha acordado de ella al entregarle mes a mes esta ayuda.

“A veces uno no tiene ni para comprar una tortilla, pero con esto ya uno se ayuda. Solo el que no tiene necesidades no sabe lo que es esto para mí”, señaló Zapata.

Muchas familias nicaragüenses señalan lo complementario que resulta este paquete.

“A veces uno está ajustando para ver como concluye la quincena y pues allí es donde creo que estos frijolitos y este arroz nos viene a ayudar”, dijo la señora Norma Pérez Quintero, habitante de Sierra Maestra.