A nivel mundial, la prevalencia de trastornos de sueño llega al 50%. En América Latina, países como Argentina y Colombia, la población tiene una incidencia elevada en trastornos de sueño, con cifras del 40% y 27%, respectivamente.

Los problemas de sueño implican un riesgo en la salud pública por sus efectos en la calidad de vida, en la economía y la productividad. Por ello, compartimos siete consejos para lograr tener una buena noche de sueño.

1. Dormir bien no siempre es fácil

Dormir lo suficiente cada noche podría ser una meta ambiciosa. Las demandas del trabajo y los estilos de vida activos pueden interferir con el sueño, y las agendas excesivamente ocupadas se extienden más allá de la hora normal o ideal de dormir.

l primer paso para tomar las medidas necesarias hacia el buen dormir, es admitir que la falta de sueño es un problema, señala Daniela Putti Rigotti, directora de marketing en Latinoamérica para cuidados de sueño y respiratorios de Philips

2. Entiende tus hábitos de sueño para mejorarlos

Intenta identificar los factores que podrían contribuir a un sueño poco saludable o inadecuado. Monitorear el sueño con una ‘agenda del sueño’ por una o dos semanas podría revelar tendencias no reconocidas o prácticas que no fomentan el buen dormir, tal como beber alcohol o ver televisión justo antes de dormir.

Al conocer los hábitos individuales de sueño – cómo factores de estrés que causan ansiedad antes de dormir –ayudan a identificar soluciones para que duermas mejor.

3. Prepárate para dormir

También se necesitan tomar algunos pasos al prepararse para dormir. Empieza a relajarte una o dos horas antes de dormir. Por ejemplo no hagas ejercicio o te preocupes por algún tema de angustia. Meditar podría ayudar a calmar una mente “sobreactiva” y hacer ejercicios de relajación pueden ser beneficiosos para el cuerpo.

4.Toma el control de tu espacio personal para dormir

La tecnología ha alterado nuestro estilo de vida y puede hacer lo mismo para el sueño. Los dispositivos como teléfonos inteligentes, tablets, computadoras y televisiones han penetrado la habitación y su uso sin límites puede interferir en las horas de sueño.

Desconéctate de estas presiones y has un esfuerzo para apagar estos dispositivos cerca de tu hora de dormir. Crea un ambiente ideal para dormir dentro de tu habitación al mantenerla obscura, silenciosa y ajusta la temperatura a un nivel cómodo.

5. Haz que el sueño sea prioridad

Haz que el sueño sea una parte importante de tu vida diaria y apoya a tus familiares y amigos para que ellos también duerman mejor. Conversa sobre hábitos saludables de sueño y busca formas de evitar interrupciones en las horas de dormir tal como llamadas innecesarias, mensajes y actividades que ocurren con recurrencia o muy temprano o muy tarde.

6. Busca la ayuda de un experto

Si tienes dificultades significativas para dormir, o si tienes sueño excesivo durante el día, podrías tener un trastorno de sueno no diagnosticado. Varios de estos trastornos suelen persistir y podrían llevar a otras consecuencias de salud como problemas cardiovasculares o enfermedades crónicas, si no se diagnostican o reciben tratamiento.

Si tienes estas dificultades, evita medicinas que podrían causar insomnio y habla con tu médico sobre tratamientos alternativos. Es importante considerar realizarse una evaluación de un profesional médico para determinar si la falta de sueño está relacionada a un trastorno.

7. Empieza esta misma noche

Hay varias cosas que puedes comenzar a hacer esta noche para mejorar tu sueño: mantener una agenda sobre las horas en las que te duermes y despiertas, hacer ejercicios aeróbicos de intensidad moderada durante el día puede contribuir a relajarse por la noche, eliminar actividades que no promueven el sueño, como siestas largas durante el día o hábitos estimulantes en la noche como fumar cigarros, tomar alcohol o bebidas con cafeína cerca del horario de dormir.