La muerte de peces reportada este lunes en el río Ojoche, precisamente en la comunidad Carlos Canales, de la carretera León-Poneloya, fue el resultado de que una finca de la localidad lavó barriles con químicos y descargó su contenido en el cuerpo de agua.

Al conocerse la noticia, el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) procedió a hacer una visita al lugar en compañía de los comunitarios.

Ahí se verificó la muerte de aproximadamente 100 peces guapotes y lisas, de entre 10 y 15 cm de largo. Estos tenían más de 24 horas en descomposición.

Según los pobladores “esto fue ocasionado porque en la finca Santa Clelia lavaron barriles con químicos y de allí se produjo la muerte de los peces”, ya que este río tiene descarga de aguas servidas, lo cual no produce estos resultados.

De acuerdo al Marena, luego de un recorrido, se logró constatar que únicamente en ese sitio había peces muertos.

La institución, no obstante, recomendó a las familias evitar pescar y consumir peces del río.

También se coordinó con el MINSA Y ENACAL para ir al sitio y tomar muestras de agua para examinarlas.

A ello hay que agregar la realización de una jornada de limpieza para enterrar y quemar los peces muertos.

Igualmente se visitó la finca Santa Clelia, donde se advirtió a la administración que está prohibido “lavar recipientes de las actividades agropecuarias en los ríos”.

El Marena también mantiene observación en el sitio con el apoyo de los vecinos y así estar atentos ante cualquier otra situación.

Cabe señalar que se habla que el día domingo una persona se llevó un saco de pescados, y se presume los fue a vender a León. Por esta razón es que se alertó al Silais que realizará una inspección en el mercado de Sutiaba y disponer las Unidades de Salud ante un posible brote de intoxicación, lo cual aún no ha ocurrido.

Otro incidente atendido en León fue la comunidad Las Lajas, del municipio de Achuapa. Ahí cayeron dos vacas y un toro, lo que preocupó a algunos comunitarios, ya que temen que el agua esté contaminada. El MINSA hizo presencia para detectar algún brote de intoxicación de las personas, no encontrando anormalidad. Este martes se tenía prevista otra visita al lugar por parte de técnicos para verificar la situación y posible causa de la muerte de los animales.