El Papa Francisco condenó "la violencia ciega" de los atentados este martes en el aeropuerto y el metro de Bruselas y "ora por las víctimas", que según un saldo provisional es de al menos 34 muertos y decenas de heridos.

"El Santo Padre condena de nuevo la violencia ciega que engendra tantos sufrimientos e implora a Dios por el don de la paz", escribió en un telegrama en el que "confía a la misericordia de Dios" a los que han perdido su vida y "se une con oraciones" al dolor de los familiares.

En el telegrama, redactado en francés y enviado a nombre del Papa por el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, al arzobispo de Bruselas, Jozef De Kesel, el Pontífice manifiesta su "cercanía" a los heridos, a sus familiares y a los socorristas.

"Que el Señor les dé alivio y consolación en esa prueba", pidió.